Por Arturo Vela

 “La base de nuestra civilización está en la libertad de cada uno, en sus pensamientos, en sus creencias, sus opiniones, su trabajo y sus ocios.”
– Charles de Gaulle.

Nuestro estado, Guanajuato, está viviendo un periodo de cambios profundos y trascendentes; una transformación integral, es decir: en todos sus ámbitos. Todos los guanajuatenses hemos construido juntos este gran estado, con trabajo duro, con sacrificios y en mayor medida con fuerza de voluntad.

Tenemos como guanajuatenses clara nuestra identidad y sentido de pertenencia en todo sentido. Guanajuato representa nuestro hogar, y es aquí donde convergen una gran diversidad de puntos de vista, gracias a la pluralidad política, cultural y social en que vivimos.

Nos caracteriza, así mismo, la fuerte cultura que poseemos, pero sobre todo la gran determinación con la que contamos para salir adelante, y es el trabajo comprometido y constante nuestro motor y principal cualidad personal y social.

Guanajuato es uno de los epicentros del desarrollo económico de la República Mexicana, la locomotora del Bajío mexicano. Nuestro estado cuenta con un arraigado espíritu emprendedor y con una fuerte vocación industrial. En la actualidad, la economía local se diversifica y a la par nuestras industrias tradicionales se reinventan y se fortalecen.

Según analistas, nuestro estado es la sexta economía del país entre las demás entidades. Somos además el cuarto estado que más genera empleos, 42 mil nuevos empleos por año aproximadamente. Contamos con una tasa de desocupación del 6.5, según dicen, “igual que en Alemania”.

Sin embargo, existe en lo profundo de nuestra sociedad un sentimiento de urgencia, un sentimiento de rezago, un sentimiento de que “no es suficiente” el trabajo que realiza el ejecutivo estatal en la materia.

Es importante establecer en nuestra entidad una visión de mediano y largo plazo desde la perspectiva de desarrollo económico sostenible y un amplio desarrollo social. Requerimos ir más allá del “PLAN GTO 2040” y de los “Programas Impulso”.

No necesitamos en el futuro, un Guanajuato que siga creciendo a dos velocidades, que por un lado tengamos uno de los mayores crecimientos entre las entidades del país, pero por otro, que Guanajuato experimenta grandes rezagos, en lo social y en lo educativo principalmente.

Es preciso y fundamental que el ejecutivo estatal marque de forma clara la pauta y las directrices precisas que ayuden a la entidad a dar los pasos en el rumbo y en el ritmo correcto, para lograr así, insertar a Guanajuato mediante el presente, en el camino de una mayor prosperidad hacia el futuro.

Será 2019 un año importante y fundamental para el futuro del estado, donde el ejecutivo estatal será puesto a prueba en muchos sentidos, desde el tema presupuestal hasta el principal problema que todos tristemente sufrimos: LA INSEGURIDAD.

Se debe tener un gran sentido de la realidad y de responsabilidad, pues es la seguridad pública el tema más importante en el cual el gobernador Rodríguez Vallejo debe estar enfocado la mayor parte de su tiempo.

La situación es delicada e inédita, pues no es para menos: somos el estado más violento del país.

Es fundamental que el ejecutivo estatal conozca realmente la dimensión del desafío, para así tener plena capacidad de formular y ofrecer soluciones tangibles a la sociedad. El reto es el de gobernar de acuerdo a las exigencias y necesidades prioritarias que la sociedad solicite.

El fortalecimiento de la vida cívica, pone frente a los servidores públicos el reto de la innovación de la misma. El gobierno del estado debe mejorar sus mecanismos de atención y participación (real) ciudadana, con el objetivo de dar soluciones ágiles y eficaces al ciudadano, en pocas palabras consiste en centrarse en las situaciones apremiantes y prioritarias.

Los guanajuatenses quieren ser tratados como personas críticas, pensantes y participativas. La innovación cívica desde el gobierno debe estar centrada estrictamente en el ciudadano, en lograr una transformación de fondo, contar con una comunicación bidireccional que se hable el mismo idioma entre ambos.

Y lo más importante, se debe situar el poder público en las manos de los ciudadanos porque eso es precisamente lo que importa. En democracia, todos los intereses legítimos deben ser escuchados, pero corresponde al gobierno ponderar dichos intereses para que finalmente prevalezca siempre el interés superior de la ciudadanía sobre los intereses particulares.

Solamente trabajando de una forma firme, determinante y con enorme sentido de responsabilidad para con nuestro estado, podremos aspirar a generar cambios profundos y duraderos, porque quién realmente aspira a servir, debe aspirar a gobernar para transformar.

Hoy, corresponde al partido en el gobierno entender las circunstancias y generar las soluciones imprescindibles: es su trabajo y gran responsabilidad. Hoy en día la sociedad exige más a sus gobiernos, exigen una austeridad, una austeridad que debe ser estratégica, hacer más con menos. La sociedad exige funcionarios públicos competentes, capacitados y especializados.

Es importantísimo que la actual administración estatal se ponga a la altura de los retos, de los desafíos y de las circunstancias. Se debe trabajar duro con base en realidades de nuestros entornos, en vez de ideologías partidarias, es prioritario trabajar en todo momento en favor del interés superior de los guanajuatenses en vez de vanaglorias mediáticas.

Se debe trabajar para que Guanajuato cuente con una arquitectura institucional que otorgue al ejecutivo estatal y a los 46 municipios, elementos e instrumentos de gobernabilidad.
¿Y usted qué opina apreciable lector?

Nos leemos la próxima semana; ¡Feliz año nuevo 2019!

Escríbeme: arturovelamx@gmail.com | Twitter: @ArturoVelaGTO

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