Regional

Recibe Marisol su primera ‘dosis de esperanza’

“Me ha tocado ver muchas muertes” dice la primera guanajuatense vacunada contra COVID-19

Marisol Meza Franco permanece quieta en una silla frente a decenas de personas. Las cámaras apuntándole y los flashazos repentinos no la inmutan.

– ¿Estás nerviosa? -pregunta una voz desconocida

– Sí, un poco -responde a secas

Su blusa arremangada avisa que la aguja anhelada se aproxima a su brazo izquierdo. Ella es la primera en Guanajuato en recibir la vacuna Pfizer contra COVID-19.

Soñó con este momento pues el esfuerzo ha sido extenuante durante la emergencia sanitaria, las jornadas de cansancio cobran factura al personal médico que no se rinde. Lo más difícil de combatir en la primera línea es perder la cuenta de víctimas mortales.

“Me ha tocado ver muchas muertes, me ha costado mucho ver a tanta gente morir y que, aun así, la gente no se cuida”, lamenta la enfermera asignada al área COVID-19 en el Hospital General de León.

El virus no da tregua y el dolor de familias al perder a sus seres queridos retumba el ánimo del personal médico, pero combatir al virus y exponer su propia salud por vocación, hoy tienen una recompensa.

La mano temblorosa del enfermero que preparaba la vacuna pasó desapercibida para Marisol, que concentrada en sus pensamientos, esboza el alivio que estuvo en pausa por más de 10 meses.

Instantes previos a la aplicación de su primera dosis, Marisol parecía recordar el largo trayecto que recorrió para llegar al puesto de vacunación para el personal médico del área COVID.

La aguja entró en su brazo de manera estrepitosa, en cuestión de segundos el biológico estaba en su cuerpo y oficialmente fue la primera persona en recibir la vacuna contra COVID-19 en Guanajuato.

La enfermera leonesa acepta que no es fácil ni para ella, ni para sus compañeros ver a la muerte tan cerca rondar entre las camas del hospital, por eso, desde que conoció la letalidad del enemigo, Marisol tomó precauciones para cuidar a los suyos.

Por difícil que parezca, ella pasa hasta tres meses y medio sin ver a su familia, prefiere eso que exponerlos.

“Yo no veo a mi familia, estoy sola, estoy aislada y es justo que todos se cuiden porque nos estamos cuidando y estamos en riesgo. Veo a mi familia cada tres meses y medio y antes me hago prueba PCR para saber que no los voy a contagiar”, platicó luego de recibir la vacuna.

Marisol Meza sabe que la vacuna no es una panacea o una solución inmediata, por eso llama a la ciudadanía a seguir tomando precauciones ante la saturación del servicio hospitalario en algunos momentos de la pandemia.

“Quédense en casa porque estamos muy llenos en los hospitales, nosotros los estamos cuidando, pero también necesitamos que nos cuiden a nosotros, espero que nos toque a todos, pero de todas formas no hay que bajar la guardia”, mencionó la enfermera con tres años y medio de servicio en ese hospital.

De manera simultánea en 58 hospitales públicos arrancó este miércoles la vacunación al personal de primera línea de batalla contra el SARS-CoV-2, sosteniendo Guanajuato su liderazgo en cuanto a cobertura de inmunización nacional.

Al HGL llegaron 1 mil 600 vacunas de las 19 mil 500 que arribaron al estado de Guanajuato, su aplicación tendrá que darse en un periodo máximo de 72 horas.

El momento fue histórico, y Marisol, fue la primera.

MEJZ*

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