Regional

Sin cooperación y bajo amenaza policial, buscan a desaparecidos en Celaya

Los colectivos de búsqueda de personas reportan al menos 6 excavaciones con igual número de cadáveres encontrados en la comunidad de El Sauz de Villaseñor

El cuerpo de un perro ahorcado en un árbol fue la señal de que ahí deambula la muerte. El Sauz de Villaseñor es la comunidad que alberga el hallazgo más grande en lo que va del año. La búsqueda en este punto de inhumación clandestina inició con amenazas y abandono por parte de las autoridades.

En esta zona del municipio de Celaya, los colectivos de búsqueda de personas reportan al menos 6 excavaciones con igual número de cadáveres encontrados. Antes de dar con el primer grupo de restos humanos pasaron 7 horas. En ese lapso encontraron ropa y autopartes abandonadas. Las sospechas tomaron fuerza.

Norma Patricia Sánchez Barrón forma parte del colectivo ‘Una luz en mi camino’. Estuvo ahí desde el primer momento de la exploración. Mientras comparte su testimonio relata que la actitud hostil vino de la Policía Municipal. A ella y a sus acompañantes las criminalizaron y amenazaron con detenerlas.


“Dimos parte a la autoridad y los primeros que llegaron fueron los policías municipales y al inicio decían que eran huesos de animales. Empezaron a amenazarnos con que nos iban a detener porque el primer respondiente éramos nosotros y que cómo era posible que habíamos dado con esos restos”.

Abandonan restos humanos

La primera parte de la búsqueda fue realizada sin apoyo de las autoridades. Los elementos de la Fiscalía General del Estado llegaron casi al anochecer. Nuevamente dejaron indicios en el área en donde se realiza la exploración. Pero esta vez no solo fueron prendas y objetos personales.

“En una de las fosas dejaron el cráneo. En otra de las fosas dejaron parte de los miembros interiores. En otra dejaron casi el cuerpo completo, nada más se trajeron la tibia con una placa y en el otro sacaron nada más lo que es el cráneo. Entonces ahí dejaron los cuerpos completamente desenterrados”.

En ese momento no había personal de la Comisión Estatal de Búsqueda y tampoco de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato. Ambas dependencias llegaron al día siguiente, en un segundo día de búsqueda en que la autoridad municipal condicionó la prestación del servicio público de seguridad.

“Nos dijeron que si la Policía Municipal iba a estar ahí era porque teníamos que hacer un tuit en donde dijéramos que no era verdad que nos habían amedrentado los policías. Nos pusieron esa condición y por eso les dijimos que siendo así no necesitábamos seguridad”.


La punta del iceberg

Al igual que en las fosas clandestinas de Cortazar, Acámbaro e Irapuato, la información oficial no fluye. Los datos aproximados son proporcionados por las buscadoras. La experiencia adquirida en las exploraciones de fosa en fosa les permite calcular que los hallazgos del fin de semana son apenas la punta del iceberg en El Sauz de Villaseñor.

“Había cobijas con sangre, algunas autopartes, algunas vestimentas. Fue ahí donde empezamos a ver los montículos de piedras como si fueran tumbas. Como los cuerpos ya no tienen mucho olor, cavamos como 30 centímetros. Pensamos que hay más porque la tierra está muy floja y hay montículos de piedras. No hay mucho olor, pero sí hay expulsión de gases”.

En lo que va de 2021 van al menos 3 hallazgos de restos humanos en sitios de inhumación clandestina. El primero de ellos en una comunidad entre Salamanca e Irapuato. También trascendió el hallazgo de dos fosas en Guanajuato capital. En Celaya, los colectivos reportan 6 cuerpos, hostigamiento y negligencia de las autoridades.


MEJZ*

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