Juan Miguel Alcántara Soria

Analista político y experto en seguridad.

  • De adicciones, narcomenudeo y muerte en Guanajuato

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Irapuato, mi ciudad, sufre, tiene un maldito dolor. Otra masacre en un centro de rehabilitación para jóvenes con adicciones, ‘anexo’; la cuarta en medio año. Familiares cargan solos su dolor evitable y las tareas para con sus adictos, porque los gobiernos no apoyan en terapias (tampoco a niños con cáncer ni a estancias de menores ni refugios a mujeres violentadas), ni protegen; estigma de sus muertos por fuego entre mafias que escalaron su confrontación a niveles estúpidos es sobrecarga. Seguramente la mayoría de esos jóvenes no estuvieron involucrados en actividades delictivas. Son víctimas de grupos que aterrorizan a la población, dejando señales físicas presuntuosas de su predominio territorial; asesinos que reclaman sumisión y lealtad incondicional a cualquier actor criminal local, y quieren engarrotar a fuerzas policiales. De la decena de grandes grupos delictivos que operan en Guanajuato, los dos más sanguinarios se reparten: a uno, el uso de algunos de esos anexos para reclutar y resguardar sicarios e inducir consumo y venta de drogas; al otro, el uso de ciertas vulcanizadoras o talacheras para mercadeo de huachicol e ilícitos adictivos. Reciprocidad indiscriminada de masacres, irracional. Perdimos el sentido de pertenencia al género humano.

    A fines de los 90s nuestro país dejó de ser mero productor de amapola, mariguana, aparte de ruta de paso hacia el mayor consumidor de sustancias y drogas ilícitas, Estados Unidos, y nos convirtieron en consumidor de drogas. Los narcos norteños escalaron acciones para provocar mayor consumo, y para controlar hegemonía territorial de mercados ilícitos, utilizando creciente violencia. Además, mafias de Estados Unidos pagan droga con armas que aduanas no ven. Hoy vivimos el año más violento de nuestra historia por falta de valor y de estrategia integral ante inseguridad, drogas y adicciones. Debemos desenmascarar manifestaciones, y exigir una política de prevención integral, así como no impunidad.

     La dimensión social de la delincuencia organizada son millones de niños que mafias hacen adictos hoy al ‘crystal’ -súmamente tóxica, intensamente adictiva-, y al éxtasis o tachas, que aparecieron en el noroeste en los 80s. Fenómeno adictivo masivo e incremental, que deriva también a secuestro de menores, tráfico sexual, pornografía infantil. En Guanajuato crece consumo de éxtasis, cocaína, heroína, mariguana en sectores con poder adquisitivo y universitarios, -pueden sufragar rehabilitación cuidada-; en el medio rural y suburbano se demanda ‘crystal’ y mariguana baratas, -no cuentan con centros para adicciones seguros-. Guanajuato abrió 5,629 carpetas por narcomenudeo de enero-mayo, de un total de 32,795 denuncias en el país, somos 1er. Lugar también: ¿cuántos niños víctimas? Prioricemos ámbitos fundamentales de actuación: familia, escuela y medios de comunicación, instancias básicas de socialización de niños y jóvenes en abordaje preventivo, donde destaca un activo: familiares de adictos con inmensas capacidades de colaboración, despreciadas.

    Para combatir al narcomenudeo, competencia de autoridades locales, se requieren estrategias con la mayor participación social posible. Al hacerse inteligencia social -ciudadanía y Policía Municipal-, se incrementan capacidades de contención y disminución de tráfico de drogas (aislable en lugares vigilados si se aprueba idea del presidente López de despenalizar algunas drogas). Las madres saben bien qué tiendita, casa, salida escolar, taller o baldío mercadea, y quienes incitan consumo, en especial, entre menores. Se ocupa investigación preventiva y liderazgo de alcaldes para hacer ciclo de inteligencia de políticas de salud y seguridad. Entendamos que el existencialismo nihilista de José Alfredo, “No vale nada la vida” en este mundo, es canto, no ciencia, ni técnica. ¡Qué dolor evitable!

    MEJZ*

  • La viga criminal en el ojo presidencial

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Después de que el Ejército intentó detener en Celaya al líder del grupo delictivo local más dañino, cateo derivado de que inteligencia federal (CNI) consideró probable presencia de dicho líder en ‘fiesta’ que resultó pago de nómina, en el que el Ejército solicitó apoyo a autoridades de Guanajuato hasta último momento, el presidente reclamó: “Se dejó crecer la delincuencia”. El viernes, al sufrir el secretario de Seguridad de la CDMX atentado atribuido al CJNG –se sabía que inteligencia federal había detectado llamadas preparatorias de atentados-, el presidente exclamó:  “están haciendo su trabajo”, acá. Este lunes el presidente, ante liberación de familiares de aquel en Guanajuato vuelve al manejo faccioso, acusa, y omite referir falta de orden en cateo de militares e inacción de la FGR en operativo desastroso. El gobernador de Guanajuato reclama desigual trato, y urge a despolitizar, y a atender unidos amenazas de delincuencia organizada que son contra todos. El presidente ve la paja en el ojo ajeno, y no ve viga criminal en el propio.

     ¿Quiénes dejaron crecer la delincuencia? Veamos: por la Constitución Política, las instituciones de seguridad pública federales, estatales y municipales, deben ser coordinadas y coordinarse para formular “programas y estrategias” de seguridad pública; y ejecutar, dar seguimiento y evaluar “estrategias y acciones” (Art. 7, de Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública). Estas deben abarcar (i) prevención, e (ii) investigación de delitos, (iii) imposición de penas, y (iv), reinserción social de sancionados. Faculta al Secretario Ejecutivo del Sistema a verificar que “programas y estrategias” se coordinen entre sí, y preparar evaluación del cumplimiento de “estrategias y acciones del Sistema” (Art. 18). Esto hoy no se hace. Conforme a este marco normativo, AMLO es hoy el primer responsable de dejar crecer la delincuencia en el país los últimos 18 meses (igual que en COVID-19). ¿Por qué?

    Porque más allá de la impunidad de ‘abrazos, no balazos’ y dádivas económicas, que no disuaden a delincuentes, y sí los envalentonan -ahora hasta le tocan las narices-, hay desatenciones muy graves, a enlistar: La Ley de Seguridad Nacional considera amenazas a ésta los actos de delincuencia organizada, que su gobierno no atiende: a hidrocarburos, producción y tráfico de drogas, tráfico de personas y armas; a seguridad en aduanas, fronteras, puertos, aeropuertos, carreteras y demás vías federales; son su competencia la  obligación constitucional de hacer “investigación para la prevención” fue eliminada de reforma obradorista al Art. 21; se exigía esa inteligencia robusta, pero colapsaron al CISEN y apareció el CNI (como Insabi ante Seguro Popular, para empeorar). La inteligencia de Policía Federal fue aniquilada por maledicencia del titular de Sedena peñista ante AMLO. Su piedra angular, la Guardia Nacional militarizada, es deficiente, insuficiente, un fraude constitucional. Y con su abuso del Ejército, ambos sobrecargados de tareas. Su ‘estrategia’ antihuachicol de arranque -inventada para tapar desastre de cierre de ductos y cancelación de importaciones-, solo funcionó contra robos desde dentro de refinerías (65%); pero robos subsisten en ductos -y plataformas marinas-, espacios en los que desde 2016 estalló violencia por desatención corrupta del director de Pemex y por disputa entre cárteles, desatendidas por Peña Nieto, como ahora. Aparte liberación de ‘El Chapito’.

    Los gobernadores no han construido capacidades suficientes: ministerios públicos, policías, peritos, y jueces. Tampoco alcaldes. Urge reforma hacendaria para redistribuir impuestos y financiar fortalezas locales con qué hacer frente a delincuencia. ¡Vea bien, presidente! ¡Y sea Jefe de Estado, no de una facción!

    MEJZ*

  • Punto de partida: diagnóstico veraz de la situación

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Diagnóstico, etimológicamente, es ver claro, conocer ‘a través’ de signos (juicio médico). Algunos gobernantes -López Obrador, Trump, Balsonaro- y directivos de organizaciones, ante COVID-19 y sus secuelas, están evidenciando incapacidad para conocer la realidad tal como ésta es, y se vuelven problemáticos por no ver claro los signos. Luego deciden y mandan. En cambio, al suscribir nueve gobernadores Acuerdo de Defensa de la Libertad, la Democracia y el Federalismo, el domingo pasado en Dolores-Hidalgo, para ‘evitar la ruina’ del país, coinciden en un punto de partida de dos dimensiones: el conocimiento de las circunstancias exteriores en que se encuentran, y el conocimiento de su yo en esas circunstancias (Ortega y Gasset).

    Isaac Guzmán Valdivia, mi maestro de Sociología en la Escuela Libre de Derecho, – fui luego su adjunto en la Libre y en la Universidad Panamericana-, nos enseñó que el dirigente debe conjugar tres verbos al conducir grupos o naciones, y realizar sus virtudes respectivas: VER la realidad, con veracidad (investigación); JUZGAR, dando lo suyo a cada quien, con justicia (decisión) y, ACTUAR, hacia el fin o bien común, con prudencia (orden o mandato). Después, Carlos Llano, director del IPADE, en seminario nos enseñó las tres funciones de la dirección, y sus correspondientes objetos: DIAGNÓSTICO, a la situación real (determinar en dónde estamos); DECISIÓN, a la meta (definir objetivos); y MANDO, a los hombres, para alcanzar aquellos. El punto de partida de la acción directiva es el deber moral de investigar, de lograr un diagnóstico VERAZ de la realidad concreta en la que organización, ciudad o país se encuentran. Esto exige objetividad para ver las circunstancias y al yo, en la situación real en que se encuentran: como el médico ante enfermo.                                                                    
    Constatamos hoy en México un error inicial, en el diagnóstico (i), que tiene consecuencias en (ii) la decisión y (iii) el mando, del manejo de COVID-19, de economía o seguridad. Si la objetividad ante circunstancias exteriores es difícil, ante mi propio yo, encuentra dificultades mayores. Observemos la realidad desprendiéndonos del yo, porque si la vemos a través de mis intereses, motivos, ideología, mesianisimo o vanidad, invertimos la definición de metas u objetivos para antes de analizar la situación. Al anteponer el yo a la realidad (anteojeras) falseamos ésta, con resultados catastróficos. Por orden analicemos fríamente la situación o realidad existencial, y después decidamos lo que queremos hacer: frialdad del diagnóstico -con ‘cabeza de hielo’- (Diego Fernández de Cevallos bromea que la naturaleza hizo al hombre bicéfalo y debe pensar siempre con la cabeza fría. No se debe pensar con el corazón ni querer con la cabeza).  AMLO es cabeza ardiente (desde niño con bat, se sabe) y corazón frío, y no ve las circunstancias como son, sino como él quiere sean, ‘percepción selectiva’; su egoísmo privilegia al yo sobre la realidad que debía de conocer, y termina pensando “me conviene que la realidad sea así”. Viene luego el orgullo, que induce a la mentira, cimentada en el engaño a sí mismo, y no se ven las circunstancias como son –que incluyen amenazas, visibles para quienes mantienen mínimos de objetividad, como gobernadores firmantes en Dolores Hidalgo advierten-.

    Con madurez social construyamos poder social para el bien común, fortalezcámonos en saber dar y saber recibir -venciendo egoísmo y orgullo-, y facilitemos a otros sus proyectos en el orden del saber, del tener y del poder. Con sano realismo crítico, arranquemos con el diagnóstico personal y de nuestras comunidades y ciudades. Luego decisión y mando. “Sí hay de otra”.

    MEJZ*

  • Uso legítimo de la fuerza: urge desarrollo policial

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Uso excesivo de la fuerza policial (Tijuana, Ixtlahuacán de los Membrillos, Cd. de México, Gdl.) debe ser investigados y sancionados. También actos vandálicos (San Luis Potosí, Cdmx, recientes) y agresiones cobardes de anarquistas y de porros y funcionaria obradoristas a policías en Guadalajara, videograbada.

    A autoridades y ciudadanos nos conminan a realizar y exigir, desde ya: (1) el Desarrollo Policial resuelto en la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, desde 2009, que obliga a la carrera policial, su profesionalización, certificación, disciplina, con base en Doctrina Policial Civil, frenado en Gobierno de Peña, y recuperado solo en parte no militarista, en el gobierno de López con el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica, que debía estar implementando el Secretariado Ejecutivo del referido Sistema Nacional, y no lo hace, y del que gobiernos estatales y municipales se desentienden (en Gto solo 6 de 42 alcaldes lo intentan).

    Y (2), exigimos: uso de la fuerza, y conforme a los principios de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza: Absoluta necesidad (última alternativa para tutelar vida e integridad de personas o mantener el orden y paz pública); estricto apego a legalidad; planificación minimizando uso de fuerza; proporcionalidad al nivel de resistencia del agresor, y de riesgo; uso diferenciado y progresivo de fuerza. Y con respeto a derechos humanos.

    El impacto del uso de la fuerza en las personas lo gradúa así: 1º persuasión; 2º restricción de desplazamiento; 3º fuerza física con moderación; 4º Inmovilización; 5º incapacitación; 6º lesión grave -permitiendo uso de armas menos letales para neutralizar a agresores; y 7º muerte,  acción excepcional, usando armas menos letales. Mecanismos de reacción en el uso de la fuerza ahí previstos son: I. Controles cooperativos (advertencias o señalización); II. Control mediante contacto (límite superior es la intervención momentánea en funciones motrices); III. Técnicas de sometimiento o control corporal; IV. Tácticas defensivas (límite superior es daño de estructuras corporales no vitales) y V. Fuerza Letal: límite es el cese total de funciones corporales.

    Conductas que ameritan el uso de la fuerza, ordenadas por su intensidad: a) Resistencia pasiva: conducta exenta de violencia, negándose a obedecer órdenes legítimas. b) Resistencia activa: conducta empleando violencia o amenaza, y negarse a obedecer órdenes legítimas y, c) Resistencia de alta peligrosidad: conductas empleando violencia o amenaza, para causar a otras o a personal de seguridad, lesiones graves o la muerte, negándose a obedecer órdenes. Los niveles del uso de la fuerza, según el orden en que deben agotarse, son: i. Presencia de autoridad (uso adecuado del uniforme y de equipo). ii. Persuasión. iii. Reducción física de movimientos (cuerpo a cuerpo); iv. Utilización de armas incapacitantes menos letales, y v. Utilización de armas de fuego o de fuerza letal: para repeler resistencias de alta peligrosidad. El uso de la fuerza solo se justifica cuando la resistencia o agresión es real, actual e inminente. Y el uso de la fuerza letal será el último recurso en cualquier operativo, determina esta ley. ¡Usen fuerza legítima!

    Manifestaciones violentas siguieron este fin de semana: en EU e Inglaterra, por motivo racial. En México, violencias escalan incontenidas, además, por conflictos de clases hoy atizados. Quien siembra vientos, cosecha tempestades. AMLO y Trump con verborrea letal. Y anarquistas y capos lo aprovechan. Urge, desde lo local,  desarrollo de policías y de ciudadanos: respetuosos, respetados, honorables.

    *r

  • Debate del aborto: vida-libertad

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    La Cámara de Diputados de Guanajuato analiza iniciativas de Morena y PRD de despenalizar el aborto realizado dentro de 12 semanas de gestación. Tema muy debatido, recurrente, irresuelto, sin consenso mundial. ‘Guerra de absolutos’ entre vida y libertad, escribió Laurence H. Tribe (FCE). Y tratado por genética, derecho, ética, teología, política y estudios de género. Unos debaten “los derechos individuales en conflicto”: derecho a privacidad y autonomía –libertad- de la mujer, frente al derecho del feto a la vida. En Europa, centrados en el valor común de la vida humana, enumeran circunstancias que bien justifican interrumpir embarazo (riesgo para la madre, violación, incesto, malformación en feto, ciertas razones socioeconómicas), combinando esquema de plazos: desde 10 semanas, hasta 24 semanas. En la Constitución alemana el feto es sujeto de derechos protegidos; su Tribunal permitió despenalizar el aborto durante el primer trimestre de embarazo. Para Suprema Corte estadounidense, en el primer trimestre no se puede interferir en decisión de la mujer de interrumpir embarazo; en el segundo trimestre permite regular el aborto solo para proteger salud de la mujer, y en tercero, el feto se convierte en sujeto de la mayor protección pública.

    El Art. 14 constitucional reconoce derecho a la vida de todo ser humano protegido de manera general, sin obligar al legislador ordinario a penalizar el aborto. La Corte ha resuelto que la regulación del embarazo es competencia de las entidades, reconociendo al legislador local  autonomía calificadora sobre la definición de embarazo al emitir leyes en materia penal. Guanajuato y otras 18 entidades adicionaron sus Constituciones para proteger la vida humana desde la concepción. De Efraín González Morfin retomo:

    “El legislador selecciona bienes humanos por proteger y males humanos por prohibir, que constituyen el contenido de las normas jurídicas positivas. ¿Con qué criterio? Del bien común a todos, que incluye exigencias permanentes y variables, según circunstancias concretas de tiempos y lugares. Permanente es la de respetar de manera incondicional a la persona humana, con su realidad, sus atributos y sus derechos fundamentales.  Y la realidad humana fundamental es la vida humana, base y condición de todos los demás bienes humanos. Una conducta prohibida por la ley penal manifiesta que esa conducta se considera más perjudicial y contraria al bien común”. Opción a favor de proteger la vida humana desde su concepción y en todas sus etapas es vital, preferencial: “Con la fecundación del óvulo se inicia la vida de un nuevo ser humano con su propia individuación, finalidad, programa genético, y distinto de la madre y del padre”. “La vida es el bien fundamental y condición para todos los demás bienes humanos”. La genética suministra certezas acerca de individuación, caracterización genética, y finalidad independiente y propia del nuevo ser humano desde el primer instante de su concepción. De la genética no se deduce haya umbrales o períodos que separen vida no humana de vida humana. Referir umbrales es opinión, doxá, no episteme. Y la duda de ser ya persona exige evitar riesgo de asesinato.

    El legislador debe fundamentarse en  ciencias (episteme, datos: de la realidad, razón, históricos e ideales) y técnica, Y considerar motivos, situaciones, y factores agravantes o atenuantes. Y medios educativos, económicos, asistenciales, sociales, morales, que promuevan responsabilidad en la transmisión de la vida humana. Es fariseo defender la vida y no aterrizar políticas para madres en circunstancias de ocupar apoyos subsidiarios. Ninguna mujer u hombre es instrumento o medio de nada ni de nadie. Cada uno somos un fin en sí. Dilema formidable: vida y libertad.

  • De epilepsia y otras neurosis políticas

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Conexión entre neuronas es sinapsis: donde se transmiten impulsos nerviosos -señales a cada célula-, clave en el proceso de gestión y control del cuerpo, y así, las neuronas controlan los procesos químicos y físicos del cuerpo para permitir su sincronización (activación e inhibición a conveniencia). En procesos sinápticos existen dos elementos opuestos: la neurona encargada de pasar la señal, y la receptora. Desconexión son mal de Parkinson, epilepsia. Hoy se percibe, además, a secretarios como la de Gobernación o de Hacienda, o jefe de la Oficina presidencial, sin que  les pase señal, inhibidos, y al de Relaciones Exteriores, como única neurona receptora -para algunos su virtual sustituto-.

     Todo líder  debe ser visionario, veraz y pragmático, al mismo tiempo; elevarse por encima de fobias y resentimientos para, llegado al poder, convertir en aliados a adversarios de ayer, y evitar alguna parte sufra discriminación; debe percibir múltiples sensibilidades en la población, a fin de que todos los ciudadanos se reconozcan en el cuerpo social en que viven; inyectar armonización social.  La eficacia de la conducción política consiste en la debida conformidad de medios con fines.  Si la conducción resulta eficaz, líder y comunidad se identifican al caminar juntos al mismo rumbo y ritmo; ello exige conocer la realidad concreta de una pluralidad de grupos, reconocer la dignidad humana de todos sin excepción, y dirigir al bien común mediante la interacción de liderazgos. Conexión de neuronas se requiere para prever-planear, organizar, integrar, ordenar y controlar. Hoy todo apunta a desconexión presidencial. Conexión política vendrá más desde el ámbito local: empresarios, medios de comunicación, ciudadanos solidarios y autoridades de ese nivel. Así se contendrá mayor fracaso económico que se avecina, y atenderán señales de Parkinson, epilepsia, de neurosis política. Escuchemos.

    “Los hombres conocen lo sucedido. Lo futuro lo conocen los dioses, de todas las luces dueños únicos y absolutos. De las cosas futuras, las que se avecinan perciben los sabios. Sus oídos, a veces, en momentos de meditar profundo, se sobresaltan. El rumor misterioso les llega de los hechos que se acercan. Y lo escuchan reverentes…” (Constantin Cavafis, ‘Poemas’).

    MEJZ*

  • Despotismo a la vista

    Por  Juan Miguel Alcántara Soria

    23 de abril. Presidente López manda a diputados iniciativa para adicionar Art. 21Ter a Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

    Presurosos, diputados de Morena corren a aprobarla, con agregados obsequiosos. Reforma acumulará al presidente mayor poder para  que ante emergencias de carácter económico o de salud (que seguiremos padeciendo, en buena parte por su causa) pueda “reorientar”, por sí  y ante sí, dineros aprobados en el Presupuesto de Egresos vigente, y gastárselo en lo que él considere “proyectos y acciones prioritarios” (no son educación, ni seguridad; sí obras faraónicas, actuales o futuras) o “programas beneficiosos” de su administración, ajustando lo que él decida, sin aprobación de diputados que ahora exige Constitución y todo Estado democrático con división de poderes. Oposición frenó proceso, por ahora.

    2004. AMLO, jefe de gobierno de la Ciudad de México. Me menciona par de veces en sus mañaneras, molesto por haber acudido a requerirle pago de indemnización constitucional, sentencias en mano –yo era integrante del equipo de abogados que defendíamos al dueño del predio “El Encino”, en Cuajimalpa, de violaciones de su gobierno a suspensiones ordenadas en varios juicios de amparo-. Evidenciamos su desprecio a la Ley. Por esos desacatos se le sometió luego al juicio de desafuero, malogrado. (Ebrard pagó después). 

    En la historia del Derecho Constitucional enseñamos que en “asuntos de sangre y dinero” – reclutamiento de tropas e impuestos – se requiere, en primerísimo lugar, aprobación de Cámara de representantes del pueblo, antes que Senado. Y la aprobación o modificación del Presupuesto de Egresos es facultad exclusiva, monopolio, de esa cámara baja. La propuesta de López busca anular a diputados, no obstante su mayoría de Morena, a fin de evitar transparentar reasignación futura del gasto. Ha de pensar pierdan mayoría en siguiente legislatura; ya prevé seguir modificando presupuesto a capricho. El principio de “no impuesto sin ley (sin representación)” y la máxima publicidad y transparencia en uso de recursos públicos, y rendición de cuentas, son piedra angular de Estados democráticos. Partida secreta de que hoy dispone AMLO, por sí, es excesiva y opaca.

    Propósito de AMLO y morenistas de eliminar límites establecidos rompe       división y equilibrio de poderes previstos en la Constitución; contrapesos (Federalismo, CNDH, INEE, CRE, SCJN) siguen desmantelándose. Por eso la ciencia Política define: sistemas totalitarios, los que se caracterizan por la concentración de poder en una persona o grupo compacto y monolítico que se atribuye la interpretación exclusiva de la voluntad de la nación o de una clase social; culto a la personalidad del jefe (INE recién bajó su firma de cartas del IMSS por créditos, por eso). Y sistemas autoritarios: los que exhiben rasgos similares, con menor grado de intensidad. Entre totalitarismo y autoritarismo nos mecen ahora.

    En el libro “Las Cruzadas vistas por los árabes”, Amin Malouf, su autor –árabe- se pregunta: ¿por qué en los reinos cruzados de Medio Oriente –de Jerusalén, Antioquía, de San Juan de  Acre- los árabes vivían mejor en régimen cristiano que en reinos árabes, si el derecho islámico era superior al derecho cristiano, si abogados y jueces árabes eran mejores que abogados, jueces y tribunales cristianos? Y responde: “Es que con el mejor Derecho, con mejores abogados, tribunales y jueces, en el mundo árabe el príncipe era superior al Derecho, a los abogados, a los tribunales, a los jueces: Podía ser déspota”. Legisladores de oposición y ciudadanía: ¡Indignaos!

  • Madurez social en travesía crítica

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    El lunes el presidente López mostró molestia por el acuerdo empresarios-Banco Interamericano de Desarrollo, de 12,000 millones de dólares, para 30,000 micro, pequeñas y medianas empresas, que no afecta a erario, al contrario.

    El presidente no respaldará a las empresas. Exposición de potencialidades de sociedad civil frente a sociedad política le fastidia. La crisis nos hace redimensionar datos de la realidad que obviamos: interdependemos todos, para bien o para mal -para estar sanos o enfermos, tener que comer o no-.

    Nuestra existencia es coexistencia, nuestro vivir es convivir. Podemos tener mayor o menor autosuficiencia de recursos, pero nadie es absolutamente autosuficiente todo el tiempo. Mueren ricos y pobres, niños, jóvenes o adultos, en el norte o en el sur.

    Esta dato de la realidad se expresa en filosofía social como el principio de solidaridad -además de los de subsidiariedad y del bien común-. En un primer momento es principio del ser: todos vamos en el mismo barco, unos en primera y otros en segunda; unos como tripulación, conduciendo, y otros como pasajeros, transportados. En segundo momento, es principio del deber ser moral y jurídico: debemos convivir para el bien común, aspecto del bien particular que solo en común se desea y solo en común se alcanza; todos para uno, uno para todos.

    Este es el reto hoy; luego hay que explicar este dato que antes de objeto de reflexión es experiencia personal, mal dimensionada por buena parte de viajeros. No depende de nosotros depender o no, sino depender para llegar o no a buen puerto, a tiempo o no.

    Hoy el barco México tiene problema adicional: el capitán no quiere ver realidad de tormenta, y su tripulación no es capaz de hacerle ver la gravedad; algunos viajeros le han propuesto cambiar plan de navegación y atender a sectores más afectados en travesía, para llegar todos juntos. Pero el capitán dice que vamos bien, trae anteojos ideológicos que le impiden ver desastre inminente, y carga pesados resentimientos contra parte de viajeros a quienes diario confronta.

    El jueves pasado el presidente envió a los diputados iniciativa anticonstitucional para reformar Art. 21 de Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que lo facultaría a modificar destino de recursos (boletos pagados) que aportamos contribuyentes -y que debieron aprobar diputados en presupuesto-, gastando nuestros impuestos en lo que él unilateralmente considere prioritario, sin tener que aprobar cambios nuestros diputados, anulándolos.

    No podemos permitirlo. Tufo dictatorial. Antes nos ha dicho que “salvavidas” para cuidar empleos y empresas no es su prioridad, y que sí lo es su refinería inviable financieramente, o aeropuerto inoperable, o tren postergable.

    En tanto podamos ejercer voto para cambiar tripulación debemos procurarnos madurez social: saber dar y saber recibir, dominando el egoísmo (al no dar a los demás ayuda) y orgullo (negarse a recibir ayuda necesaria).

    Hay exigencias que la moral social nos plantea todo el trayecto: respeto, veracidad, gratitud, cortesía, así como virtudes que favorecen el bien de la comunidad: solidaridad y cooperación. El diálogo y la discusión sincera sobre la base de un consenso moral y jurídico fundamental son elemento esencial de una sociedad democrática.

    Mantener una cultura de civilidad e impedir actitudes anárquicas es responsable. Se equivoca el presidente al decir que gobernar es fácil. No es así: “la política no es una aventura, sino una ciencia difícil, una moral rígida, una ardua misión”. 

  • Acuerdo nacional, condición de legitimidad y eficacia

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    El presidente López tiene (i) legitimidad de origen para acceder al poder: 30 millones de votos, de 89.3 millones de empadronados, que empezó a ejercer el día siguiente de la elección. Hubo (ii) legitimidad de la legalidad electoral por reglas claras, aplicables y aceptadas por todos, y anteriores al proceso electoral -entre estas, duración del mandato-. (Democracia formal o adjetiva). El tema aquí es (iii) la legitimidad en el ejercicio del poder: consiste y se mide por obtención de bien público temporal, o por el evitar dolor evitable, en cada momento concreto de la historia (democracia sustantiva o de contenidos económicos, sociales, educativos, ambientales, políticos).

    ¿El ejercicio del poder hoy ha mejorado el bienestar?¿Hay más desarrollo material y espiritual que antes? Percepciones aparte, hay mediciones técnicas previstas.

    La Constitución establece órganos autónomos -poderes- que deben evaluar periódica y públicamente resultados de gestión gubernamental: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Auditoría Superior de la Federación, INEGI, Banco de México. También evaluaciones y controles de Poderes Legislativo y Judicial, del INAI, universidades, así como de medios de comunicación.

    Destacan instituciones privadas: México Evalúa, Red Rendición de Cuentas, Transparencia Mexicana, e instituciones internacionales (OCDE, CEPAL o financieras) que con reconocido rigor técnico también evalúan y califican diversos aspectos del ejercicio del poder. Y por supuesto, es deber y derecho ciudadanos procurar transparentar dicha gestión, y exigir rendición de cuentas y se legitimen en el ejercicio del poder a quienes votamos; nos la deben.

    A evaluaciones en materia de seguridad y crecimiento económico ya difundidas, últimos días se han agregado otras sobre gestión del gobierno federal, y especialmente ante la crisis de pandemia, que debemos atender para evitar más dolor y deslegitimación, más con sistema de salud rebasado -desapareció Seguro Popular, hay subejercicio de presupuesto de salud-; y empleos se pierden: más de 347 mil, del 13 de marzo al 6 de abril: ¡más que todos los generados en 2019, los más bajos de toda la década!

    Aumentan riesgos y miedo de violencia (encuesta de INEGI de marzo registra 73.4 % de mexicanos perciben inseguridad; aumentó particularmente de mujeres).

    Circulan comparativos de gobiernos del mundo de programas para salvar empleos de pequeñas y medianas empresas, en los que México -siendo de 20 economías mayores del mundo-, cae al 53º lugar en salvamento.

    El presidente no quiere posponer proyectos que costarán 513 mil millones de pesos (2% del PIB): Aeropuerto, Refinería, Tren Maya (cuestionados además por daños ecológicos), y que es necesario redireccionar para solventar actual crisis.  

    La nota soberana de México fue degradada por falta de crecimiento económico; y Pemex viernes pasado fue degradado en su calidad crediticia “por altos riesgos de negocio y liquidez” (Moody’s, S&P Global, Fitch Ratings), deterioro que obligará al gobierno a garantizar su solvencia ante acreedores, y sobre todo, cambiar de política energética.

    Condición posibilitadora de legitimación en el ejercicio del poder es hoy atender propuestas diversas de un Acuerdo Nacional para resolver bien pandemia (primero y, al mismo tiempo, para cuidar empleos e ingresos de millones de mexicanos y evitar desaparición de empresas, reactivando economía.

    Con sano realismo enfrentemos crisis, sin descuidar vulnerabilidades. El papel del gobierno, aquí como en el resto del mundo, es fundamental, porque tiene el monopolio de fronteras, aduanas, impuestos, fuerza pública, persecución de delitos, y conducción política.

    Ciudadanos unidos debemos hacer que presidente rectifique: se desprenda de necedades, asuma liderazgo veraz, incluyente (sin insultos, descalificaciones ni esquemas caducos); y cuidadoso del medio ambiente.

    No agreguemos crisis política por polarización irreversible, sería devastador. Seamos artífices de historia común promoviendo Acuerdo eficaz que impida gobierno sea deslegitimado en ejercicio del poder por causar mayor dolor evitable.

    *R

  • De religión, magia y poder

    Por Juan Miguel Alcántara Soria

    Tiempos en que desde el poder se desprecia ciencia, y se confunde religión con fetichismo y magia, son pertinentes para reflexionar sobre ideas de la persona humana y la divina, sin entrar en misterios necesariamente.

    Ciencia y religión son posibilidades que solo seres racionales podemos actualizar; ambas en su respectivo ámbito de competencia. Por los sentidos -internos y externos- del cuerpo conocemos o captamos la realidad material, concreta; con ellos experimentamos y hacemos ciencias empiriológicas (biología, física, química, etc.).

    Por los instintos tendemos o apetecemos objetos materiales y obtenemos placer, dolor, emoción. En cambio, por la inteligencia -facultad espiritual-, conocemos o captamos la realidad espiritual o abstracta; incluso conocemos nuestro propio acto de conocer y descubrimos verdades o errores. Y con la otra potencia espiritual, la voluntad, queremos o tendemos hacia objetos inmateriales o espirituales: fines o bienes honestos, útiles o deleitables, fundamentalmente.

    Por el espíritu conocemos números, hacemos álgebra, lógica matemática y otras abstracciones que reflexión y filosofía facilitan.

    Por la razón nos planteamos distintos niveles de problemas: (i) Ut sic: solucionado se acaba el problema, asunto técnico; (ii) enigma: cuando la solución me plantea otro problema más grave, asunto filosófico; (iii) misterio: es un problema que se de antemano no tiene solución por la razón, y declino mi saber para creer; asunto religioso.

    Así llegamos a problemas límite: en la frontera entre ciencia o filosofía, y religión; ambos caminos facilitan llegar a Dios, o si se prefiere, a lo infinito, eterno, absoluto, con diferente alcance.

    Religión, atendiendo a su etimología, “re-legere” (antes que “re-ligare”), significa un constante “re-volver-se”, “un concienzudo considerar algo”. ¿Cuál es ese ser que merece ese esmero? El origen Primero y fin Último, lo que posee mayor trascendencia que todo lo demás.

    Al intuir vivencialmente que si hubiese un momento de “nada universal” hoy no existiría nada, que si existe algo hoy es porque siempre ha existido algo -Lo Absoluto o Infinito-, confirmamos que únicamente el ser racional tiene religión, “en tanto que como espíritu hace efectiva, libre y consciente su relación a Dios, es decir, le conoce y acepta como su origen y fin”; lo que encontramos en todos los pueblos y épocas, -diferente a animismo, totemismo o magia-.

    En la religión el ser humano “se vuelve” concienzudamente a Dios con sus potencias espirituales superiores: conocer y querer. La religión (como la fe entre humanos también), más que un saber intelectual, es obra de la voluntad.

    Somos un todo -cuerpos espiritualizados o espíritus encarnados-, por lo que la religión proyecta sus exigencias a cuerpo y espíritu. Entre innumerables clasificaciones de religiones aquí es útil la que diferencia: a) las que parten de una búsqueda del ser humano hacia lo Absoluto -mayoría de religiones naturales-, de b) las que reconocen una búsqueda descendente, del Creador a sus creaturas: las religiones positivas o reveladas: judía, cristiana y musulmana, monoteístas.

    Estas ven a Dios, además de Infinito, como persona Creadora, y a la persona humana, su creatura, a su imagen y semejanza, por pensar y amar también.

    El filósofo mira a Dios como explicación racional del mundo. El hombre religioso dice más de Dios por su fe. Esta enseña a los cristianos que El Espíritu se hizo carne, padeció, murió y resucitó. La filosofía no da para tanto. Desconfiemos de quien gobierna con fetiches y magia, sin ciencia, porque nos ve como esclavos: sin inteligencia ni voluntad -implicaciones de persona divina y humana, de la libertad-. Feliz Pascua cristiana.

    *R

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