Este jueves fue arrestado Rex Heuermann, un arquitecto de 59 años, hombre de familia y padre de dos hijos, sospechoso de ser el autor de una serie de asesinatos de mujeres en la costa sur de Long Island, Nueva York, Estados Unidos.
Algunas de las mujeres asesinadas eran trabajadoras sexuales y tenían entre 22 y 27 años de edad. Los crímenes ocurrieron en el área remota de Gilgo Beach en el transcurso de más de una década y apenas se anunció un "desarrollo significativo en el caso".
En mayo de 2010, Shannan Gilbert, de 24 años, fue reportada como desaparecida al poco de abandonar la casa de un cliente. Recientemente se difundió el audio del 911 de Gilbert donde pidió auxilio poco antes de morir. "Alguien me persigue", le dijo al operador varias veces. "Alguien me persigue, por favor", suplicó.
Sus restos se encontraron finalmente en diciembre de 2011, pero durante el proceso de su búsqueda se descubrieron otros cuerpos en el área, el primero en diciembre de 2010. En total, se descubrieron los restos de nueve mujeres, un hombre y una niña pequeña.
La Policía considera que algunos de estos crímenes fueron ejecutados por la misma persona, es decir, por un asesino en serie. El caso se abrió gracias a los datos del teléfono celular, las facturas de las tarjetas de crédito y pruebas de ADN, lo que finalmente los llevó a arrestar a Heuermann, dijeron las autoridades.
Desde que el hombre fue identificado como un posible sospechoso, lo observaron a él y a su familia y obtuvieron muestras de ADN de una caja de pizza que habían tirado a la basura; estas muestras coincidieron con un cabello encontrado en la tumba de una de las víctimas.
Ahora, Heuermann es acusado de seis cargos de asesinato en relación con la muerte de tres de las cuatro mujeres: Melissa Barthelemy en 2009 y Megan Waterman y Amber Costello en 2010. También es el principal sospechoso de la desaparición y muerte en 2007 de una cuarta mujer, Maureen Brainard-Barnes.
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