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Héroes en el aire

En segundos, el Boeing 737 MAX 8, con 174 personas a bordo, descendió unos 4 mil metros de altura entre la gritería de pánico de pasajeros y el ruido de una trifulca dentro de la cabina de pilotos
Héroes en el aire

Tel-Aviv, Israel - En segundos, el Boeing 737 MAX 8, con 174 personas a bordo, descendió unos 4 mil metros de altura entre la gritería de pánico de pasajeros y el ruido de una trifulca dentro de la cabina de pilotos. El vuelo FZ 1073 de Flydubai que cruzaba de Dubái (Emiratos Árabes Unidos) a Tel Aviv (Israel) estaba a la deriva.

Yaniv Hayun, uno de los pasajeros, de nacionalidad israelí, vio desde su asiento como se entreabría la puerta de la cabina. Miró azorado el pleito entre los conductores de la nave. El capitán, Smit Machchhar, herido, sangrante, luchaba por abrir completamente la puerta a la vez que trataba de frenar el embate del copiloto que lo había agredido para tomar el control del avión y estrellarlo.

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Vuelo Flydubái: Pasajeros se suman al rescate

Yaniv y un miembro de la tripulación corrieron a la cabina.

Frente a ellos estaba el capitán Machchhar, cubierto de sangre.

El copiloto, originario de Omán, ya estaba sobre los controles.

La milagrosa reacción de Yaniv salvó la vida de 174 pasajeros, la tripulación y el capitán.

Aplicó una llave de lucha sobre el cuello del copiloto enloquecido. Fue un movimiento súbito. Trenzándolo del cuello no lo estranguló sino lo aventó hacia afuera de la cabina. Su playera blanca se tiñó de sangre.

Otros pasajeros se sumaron al rescate. Tres de ellos terminaron de someter al agresor y con los delgados cables de los audífonos que había repartido previamente la tripulación para el entretenimiento, maniataron al copiloto.

Un médico, siempre un médico infaltable en un vuelo, apareció para atender de sus heridas al capitán Machchhar, originario de India.

Otro miembro de la tripulación tomó el control de la nave auxiliado por pilotos que viajaban como pasajeros para dirigirse a Tabuk, Arabia Saudí y aterrizar de emergencia.

Entre el caos pudo ser lanzada la alerta Mayday que provocó una movilización aérea del Ejército israelí desplegando aviones de combate ante el temor de un secuestro. Después concluyeron que aquello había sido un "intento de atentado terrorista yihadista". Sanos y salvos, los pasajeros tomaron en Tabuk otro vuelo rumbo al aeropuerto Ben Gurion.

En el aire se convirtieron en héroes.

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'Al abrir la cabina había mucha sangre'

Al principio, parecía turbulencia. Luego, algo peor que simple aire agitado en el vuelo de ayer de Dubái a Tel Aviv.

"El avión empezó a subir y bajar sin control", narró Meital Zoller, pasajera del avión de FlyDubai. "Empezamos a oír gritos".

Los gritos provenían de cerca de la cabina del piloto, dijo otro pasajero, Adam Polovincik.

"Intentábamos parecer relajados para nuestros hijos", indicó en una entrevista.

Entonces todo se desplomó. El avión, un 737, se precipitó en picada en un ángulo vertiginoso, los compartimentos superiores se abrieron de golpe y el equipaje salió volando. Los pasajeros gritaban y rezaban. Muchos estaban seguros de que iban a morir.

Lo que está claro hasta ahora es que hubo un sangriento enfrentamiento en la cabina de mando a kilómetros sobre el desierto de Arabia Saudí, que la intervención de los pasajeros y la tripulación salvó la situación, y que las aproximadamente 170 personas a bordo soportaron minutos de terror mortal.

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Según informaron funcionarios israelíes y pasajeros, uno de los pilotos atacó al otro y, al parecer, intentaba estrellar el avión.

El avión se precipitó tan bruscamente que los pasajeros, casi todos israelíes, se sintieron pegados a sus asientos.

No podías moverte", declaró una pasajera, Hila Gaier, a Kan, a la emisora pública israelí, "te succionaba hacia abajo". Se giró hacia sus dos hijas y su pareja y les dijo que los quería.

Almog Itali, otro pasajero, declaró al Canal 12 de Israel: "El avión se estabilizaba y luego volvía a caer durante varios segundos prolongados".

El vuelo 1073 descendió más de 5 mil 180 metros en menos de dos minutos, según datos de Flightradar24.

Emitió una señal de emergencia general, luego una señal de interferencia ilícita y, posteriormente, otra señal de emergencia general. Invirtió bruscamente su rumbo sobre el norte de Arabia Saudí, cerca de la frontera con Jordania.

"En mi cabeza pensaba: 'Ya valí, ya valí. No merezco morir así'", dijo Peleg Itali, un pasajero de 16 años, en una entrevista.

En medio del pánico, varios hombres corrieron a la cabina, donde encontraron a un piloto gravemente herido.

Según testigos, lograron reducir a su agresor, el otro piloto, que portaba un cuchillo.

El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el piloto herido había sido apuñalado y que había conseguido abrir la puerta de la cabina.

Asaf Rajuan, pasajero del vuelo, declaró a la prensa que él y otros cinco pasajeros "actuaron por instinto", entrando en la cabina y reduciendo al piloto convertido en atacante. "Lo neutralizamos muy rápidamente", afirmó.

"Cuando abrieron la cabina, había mucha sangre", declaró otra pasajera, Miriam Ohayon, al medio israelí i24 News.

El video del incidente muestra a dos hombres ensangrentados tendidos en el suelo, uno sin camisa y el otro con lo que parece ser un uniforme de piloto. Shota Musayev, un pasajero que es dentista de profesión, declaró haber atendido al piloto herido en pleno vuelo, incluyendo heridas graves en la cabeza y cortes en los dedos.

Con información del NYT