Justo en el marco del Día de la Tierra, el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley de Hidrocarburos que le dará más poder a Petroleos Mexicanos (Pemex), motivo por el cual la oposición ha señalado que se trata de una reforma que favorece el monopolio de la paraestatal.
Con 65 votos a favor, 47 en contra y 6 abstenciones, se aprobó la reforma promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador y la bancada de Morena, quienes argumentan que la nueva legislación les permitirá más eficientemente el comercio ilegal de combustible.
Gracias a esta reforma, las autoridades del sector energético podrán suspender los permisos para operar hidrocarburos de las empresas que pongan en riesgo la seguridad nacional, la seguridad energética y la economía del país, aunque no se precisa que acciones se considerarán de riesgo, por lo que los opositores temen que estos conceptos ambiguos sean utilizados para suspender arbitrariamente las actividades de las empresas gasolineras que son competencia directa de Pemex.
Además, el Gobierno podrá tomar a través de Pemex las instalaciones de las empresas con permisos suspendidos, con el pretexto de asegurar la demanda de combustible, punto que también le daría beneficios a Pemex por sobre sus competidores.
Estos factores de la reforma provocaron que la titular de la Comisión Federal de Competencia Economica (COFECE), Jana Palacios, recomendara no aprobar la reforma, aunque sus suplicas no fueron escuchadas.
Ahora, con esta reforma, Pemex controlará la venta y el precio del mercado de combustibles en México, lo que afectaría la libre competencia y derivaría en combustibles más caros.
*JRP
