México - Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informó que Estados Unidos le retiró la visa para ingresar a ese país.
En una carta dirigida al presidente Donald Trump, fechada este 13 de agosto en Teapa, Tabasco, López Beltrán atribuyó la decisión al secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau.
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Andy visa: Dice que no existe ninguna prueba en su contra
El morenista calificó la medida como una decisión de carácter político y aseguró que no existe ninguna prueba en su contra por algún acto inmoral o delictivo.
López Beltrán sostuvo además que el retiro de la visa es una acción de funcionarios estadounidenses que, afirmó, actúan contra políticos y gobiernos que consideran una amenaza para Estados Unidos.
Carta de Andrés Manuel López Beltrán a Trump
Donald Trump
Presidente de los Estados Unidos de América
Presente
Me dirijo a usted con el respeto que me merece en lo personal y por su investidura para informarle que Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado y Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia, autodenominado "el quitavisa", han ordenado quitarme el permiso para ingresar a Estados Unidos de América.Como es evidente, esta decisión es de carácter político, más bien politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano, pues no existe ninguna razón que justifique tan arrogante proceder. No sobra asegurar que dichos funcionarios no cuentan con ninguna prueba contra mi persona, acerca de algún acto inmoral o delictivo, porque siempre he guiado mi vida pública y privada con ideales, principios y honestidad infundidos por mis padres y practicados por convicción en mi quehacer político.
En realidad, el hecho de quitarme la visa no es más que una burda y perversa canallada de estos funcionarios y otros halcones que, en sentido estricto, no son diplomáticos ni mucho menos políticos, pues ellos y quienes los rodean actúan como jefes de pandillas dedicados a espiar, acosar, intervenir y agraviar a otros países, gobiernos y políticos que consideran "comunistas", "amenazas para la seguridad de Estados Unidos", "narco terroristas" o con cualquier otra excusa para tratar de justificar sus represalias destinadas a quienes no se alinean o someten a sus afanes autoritarios, facciosos y a sus corruptelas.
Esto último lo sostengo porque es de dominio público que la mayoría de estos personajes se caracterizan por recibir dinero para sus campañas o actividades políticas de parte de vendedores de armas o en pago por los trabajos que realizan de influyentismo, llamado lobbying, en beneficio de las mafias del poder económico de Estados Unidos, de gobiernos dictatoriales y de empresarios corruptos del extranjero.
Claro está, señor presidente, que no me causa ningún problema el no visitar Estados Unidos en estos tiempos decadentes y lamentables de odio, racismo, drogadicción, desintegración familiar, inconformidad social y tristeza, y puedo esperar a que las cosas cambien y existan circunstancias favorables como cuando gobernaron Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt, esos gigantes de la libertad que trataron a México y a su pueblo con auténtica amistad y respeto a su soberanía.
Sin embargo, me gustaría conocer su opinión sobre mi caso y ojalá no lo tome como un desafío, pero considero que sería de elevado nivel moral y de interés público que, con la franqueza que le caracteriza, me contestara cuando menos dos sencillas preguntas: ¿Está usted enterado de lo que le estoy exponiendo? Y si lo estaba ¿no le parece un acto prepotente de su parte, que demuestra, como escribió hace poco mi padre, de que usted es un gobernante en la actualidad, apático y distinto al que él conoció y trató?
Y si no estaba enterado, presidente, y no hay ningún motivo para quitarme la Visa y se trata sólo de una enfermiza fobia conservadora en contra del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y de sus dirigentes, ¿por qué no destituye a Rubio y a Landau, así como a quienes son iguales a ellos y le están haciendo daño por estar llenos de resentimientos y de actitudes sectarias? O acaso no es evidente que actúan como jefes de grupo o de camarilla y no como hombres de Estado. Presidente Trump, todavía es tiempo de que usted comience una nueva etapa apoyado con profesionales de la política, hombres y mujeres leales de los que ponen siempre, por encima del interés personal, por legítimo que sea, el interés de los ciudadanos y procuran el bien de la nación. En política siempre será mejor rectificar que caer en la autocomplacencia y es de sabios cambiar de opinión.
Espero su respuesta para también saber a qué atenernos, lo cual siempre se agradece, porque la hipocresía no puede ser la doctrina que guie el noble oficio de la política y menos cuando se trata de la relación entre pueblos amigos y naciones con decoro.
Saludos,
Andrés Manuel López Beltrán
