León, Guanajuato - El arzobispo de León, Jaime Calderón, dijo que la última palabra de Dios no es la violencia, ni las desapariciones y que tenemos que levantar la mirada hacia Dios para redimirlas.
Durante la homilía de este domingo, dijo que en esta Cuaresma estamos llamados a renovar y transformar nuestra vida.
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“Cada día tenemos que ir afrontando nuestras propias cruces y aquí valdría la pena pensar cuáles son mis cruces, ponerle nombre y apellido, quizás las dificultades, estoy viviendo esta situación de enfermedades, la situación de una relación con mi esposo, con mi esposa, con mis hijos que necesita de la redención. Vivir en medio de una comunidad de mucha violencia, de desigualdades", explicó.
"Ahí es donde podemos entender que la última palabra no son los problemas, que la última palabra no son las dificultades, que la última palabra no son relaciones que necesitan ser redimidas, que la pobreza no es la última palabra de Dios, que las desapariciones no son la última palabra de Dios, pero que desde ahí es que tenemos que levantar la mirada al Señor para que nos ayude a redimirlas y a transformarlas”, sostuvo
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El arzobispo de León destacó que hay tantas cosas, que también podemos mirarlas hacia el interior de nosotros, como odios, envidias, rencores, ambiciones que nos hacen muchas veces sumir en la oscuridad de nuestros propios pecados, de nuestras propias miserias.
“Hoy la palabra de Dios nos vuelve a decir, como al mismo Pedro, a los discípulos, la última palabra no es la muerte, la última palabra de Dios para su hijo es la gloria, es la resurrección, es la vida más allá de este éxodo cuaresmal, más allá de ese éxodo de nuestra vida, está la vida, la vida plena, la vida que no se acaba, a donde Dios nos invita cada día.
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Ante ello, llamó a los católicos a transformarse y renovarse, tanto en la propia familia como en la comunidad.
"Entonces el camino es una oportunidad de gracia para irnos transformando y renovando mi conciencia, renovando mi propia familia y renovando la experiencia de la misma comunidad para poder llegar junto al Señor que es la vida y la vida plena”.
Jaime Calderón Calderón/Arzobispo de León
*GG