En un mensaje firmado por los 22 obispos de México, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lanzó un llamado al gobierno federal y autoridades de todo los niveles para que revisen las estrategias de seguridad que están fracasando. Pero además, pidieron que se escuche a la sociedad víctima de una violencia atroz. A los asesinos y criminales les exigió un alto a sus violentas y deshumanizadas actuaciones.
“Queremos sumarnos a las miles de voces de los ciudadanos de buena voluntad que piden que se ponga un alto a esta situación. ¡Ya basta! No podemos ser indiferentes ni ajenos a lo que nos está afectando a todos”, expusieron en un comunicado, firmado también por moseñor Enrique Díaz Díaz, obispo de Irapuato.En un mensaje videograbado por el secretario general de la CEM, monseñor Ramón Castro Castro, aseguró que México está salpicado de sangre, al tiempo de lamentar que entre los más de 122 mil asesinados registrados en los últimos tres años y medio en México, se haya registrado el homicidio de 27 sacerdotes.El reciente asesinato de un civil y de dos sacerdotes Jesuitas dentro del templo católico de Cerocahui, en la región de la Tarahumara en Chihuahua, no es más que una muestra más de la falta de valores y sensibilidad a la que se ha llegado, perdiendo todo respeto a la dignidad humana.“Hacemos un respetuoso llamado a nuestras autoridades políticas a convocar a un diálogo nacional para emprender acciones inteligentes e integrales con el fin de alcanzar la paz mediante una participación conjunta. Creemos que “la paz tiene que ser posible”.Creemos, abundó monseñor Ramón Castros, que no es útil negar la realidad y tampoco culpar a tiempos pasados de lo que nos toca resolver ahora. Escucharnos no hace débil a nadie, al contrario, nos fortalece como nación.Urgieron a escuchar a la ciudadanía, a las familias de las víctimas, a los cuerpos policíacos maltratados por el crimen; a los académicos e investigadores, a las denuncias de los medios de comunicación, a todas las fuerzas políticas, a la sociedad civil y a las asociaciones religiosas.“Ante la gravedad de los hechos, hacemos un llamado al gobierno federal y a los distintos niveles de autoridades… es tiempo de revisar las estrategias de seguridad que están fracasando”.MEJZ*