En el camionazo en Delta, el chofer José Guadalupe Alfaro se salió por la ventanilla que tiene a un costado, pero se encuentra estable
León, Guanajuato - En el camionazo en Delta, el chofer José Guadalupe Alfaro en el impacto se salió por la ventanilla que tiene a un costado, pero se encuentra estable.
Así lo contó su yerno
Raúl Gutiérrez, quien confirmó a Página Central que
el conductor de la unidad del municipio está estable.
Hablamos poco con él y comentó que solo vio venir el tráiler hacia él, recuerda cuando ya estaba en el piso. Los mismos pasajeros le comentaron a él que salió por la ventana que está al lado suyo tras el impacto y sí, que el tráiler se pasó el rojo”, explicó Raúl.
El diagnóstico de las atenciones en el
hospital es que el chofer de la ruta
no tiene ninguna fractura, está estable y ya le realizaron los exámenes correspondientes.
“Todo salió bien, por el momento solo tiene el
brazo inflamado y la pierna inflamada, igual por el
golpe y de la cabeza le hicieron varias suturas, pero nada grave”, señaló
Raúl sobre su suegro.
Otra de las pasajeras heridas por el choque ocurrido el miércoles por la mañana fue
Miranda Blanco Valenzuela, quien salió del hospital con una
venda en la cabeza y varias manchas de sangre en su ropa, pues al momento del choque golpeó fuertemente con la ventana y se abrió.
El chofer nada más iba como es en su carril, se pone el verde, avanza y el tráiler fue el que se pasó el rojo, fue rápido en instantes, golpeó primero la parte del conductor y lo demás", aseguró tras ser atendida en el hospital, donde el seguro de pasajeros cubrió los gastos.
Miranda iba a su trabajo en una tienda de botanas y tortillas de harina, todos los días usa la ruta y está a unas cuadras de bajarse.
“Ya hace un tiempo igual nos iba a chocar una tolva, pero el señor se alcanzó a frenar y eso fue lo más cercano a un accidente en la misma zona, porque pasa mucho eso por el paso de camiones pesados e industriales”, contó.
Miranda avisó rápido a sus familiares y en atención recibió varias suturas. En su trabajo le dieron el día por el percance.
“Uno queda como ciscado porque ya en la ambulancia me sentía
asustada, y en cada freno creía que íbamos a
chocar, pero ahorita lo bueno no pasó a mayores”.
*rmt