Caracas, Venezuela - Venezuela vivió momentos de terror este miércoles tras ser impactada por dos sismos casi simultáneos, los cuales provocaron el colapso de edificaciones, víctimas mortales y escenas de desesperación en todo el país, autoridades confirman al menos 32 muertos y 700 heridos por sismos.
El fuerte terremoto que sacudió Venezuela, seguido de una réplica de 7.5, fue de magnitud 7.2.
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Muchos venezolanos se encontraban en sus hogares cuando ocurrió el movimiento telúrico, sobre las 18:00 horas local de un día feriado.
En Caracas y sus alrededores se registraron derrumbes de casas y edificios, y se estima que podría haber "numerosas víctimas y daños extensos".
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Estado de emergencia nacional
En su primer mensaje tras los sismos, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció la declaración de estado de emergencia en todo el país.
La mandataria informó que no habrá clases en lo que queda de semana y se suspenden todas las actividades que no sean servicios esenciales.
"Es el temblor más fuerte que he sentido en mi vida", dice Nicole Kolster, periodista y colaboradora de BBC Mundo.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento tuvo su epicentro 21 km al oeste de Morón. La devastación fue evidente en la capital; en el barrio de Altamira, una torre de 22 niveles se desplomó. "Necesitamos linternas", clamaban voluntarios entre los escombros. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, confirmó: "Tenemos algunos lesionados, edificios colapsados".
Relatos de angustia y prevención
Testigos vivieron momentos de pavor. "Fue increíble, no sé ni cuánto tiempo duró. Estaba en el último piso (del centro comercial). De unos negocios se cayeron bastantes cosas. Salimos por las escaleras de emergencia, por ahí nos sacaron", comentó Heidi Romero, comerciante de 42 años.
Odalis Escalona, de 54 años, añadió: "Se desprendieron las escaleras, se rajó toda la pared. Cayeron cosas del techo. Fue horrible".
Ante el temor de nuevas réplicas, las autoridades suspendieron el gas directo. Ciudadanos como Carmen Guédez compartieron su angustia: "Fue subiendo de intensidad.
Empecé a ver cómo las ventanas empezaron a moverse y luego se sacudió todo. Mi hermana, una vecina y yo nos quedamos rezando, abrazaditas ahí. No podíamos salir". El sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos confirmó que no existe riesgo de maremoto.
