Ciudad de México - Usar facturas falsas no es solo un dolor de cabeza administrativo: el SAT advierte que expedir, comprar o utilizar estos documentos para simular operaciones reales puede costarte hasta nueve años de prisión en México.
La legislación vigente castiga severamente estas prácticas con penas de dos a nueve años tras las rejas.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las últimas noticias directamente en tu celular
El problema se agravó desde noviembre de 2025, cuando el Código Fiscal de la Federación endureció las reglas para perseguir no solo a quien las vende, sino también a quien adquiere y da efectos fiscales a comprobantes apócrifos.
Te puede interesar: Fiscalía confirma investigación de maestro por pornografía
El radar del SAT contra simuladores
Cuando la autoridad detecta anomalías, inicia visitas domiciliarias exprés para que los contribuyentes comprueben la legalidad de sus operaciones en un plazo máximo de 24 días hábiles.
Si no logran desvirtuar las sospechas, el SAT publica sus nombres y RFC en listas negras oficiales.
Para quienes recibieron estos documentos por error o descuido, el golpe también es fuerte: pierden deducciones, se les congelan los sellos digitales y deben presentar declaraciones complementarias de inmediato para limpiar su historial fiscal ante el SAT.
Cómo blindarte ante la fiscalización
Evitar pisar la cárcel o enfrentar auditorías agresivas requiere una revisión exhaustiva antes de aceptar cualquier comprobante.
Especialistas recomiendan cotejar que los proveedores no figuren en los listados del artículo 69-B del Código Fiscal, además de conservar contratos, entregas y toda evidencia que compruebe que el servicio o producto realmente existió.
