Ecuador - Un encuentro de la Segunda División del futbol terminó con un árbitro asistente hospitalizado, luego de recibir una pedrada que le ocasionó una fractura en el pómulo.
El incidente ocurrió durante el partido entre el Club Deportivo Ciudad de Yantzaza y Río Aguarico FC, en un ambiente marcado por las inconformidades con las decisiones arbitrales.
Mientras futbolistas de ambos equipos reclamaban al árbitro central, Jhon Perlaza, quien permanecía en la zona de suplentes, tomó una piedra y la lanzó contra el juez de línea.
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Futbolista lanza una piedra a árbitro asistente y lo manda al hospital
El primer intento no alcanzó al árbitro asistente. Después de arrojar el objeto, Perlaza buscó ocultarse detrás de un tambo para evitar que lo vieran, pero posteriormente regresó hacia la banca.
Cuando parecía que el futbolista iba a sentarse, realizó un segundo lanzamiento. En esta ocasión, la piedra impactó directamente en el rostro de Lenin Ojeda, árbitro asistente del encuentro.
Tras recibir el golpe, Ojeda cayó sobre el césped y se llevó las manos a la cara. La agresión le provocó una fractura en el pómulo y requirió atención hospitalaria.
La difusión de las imágenes generó indignación entre aficionados y usuarios de redes sociales, quienes rechazaron el ataque contra el integrante del cuerpo arbitral y cuestionaron la violencia dentro del futbol.
Las reacciones señalaron que los desacuerdos con las determinaciones de los silbantes no justifican agresiones físicas que pongan en peligro la integridad de quienes participan en un encuentro deportivo.
Tras darse a conocer el episodio, el Club Deportivo Ciudad de Yantzaza comunicó que el futbolista dejó de pertenecer a la institución, aunque el pronunciamiento no mencionó expresamente a Jhon Perlaza.
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El anuncio se produjo después de que circularan las imágenes del ataque, que comprometió la seguridad del árbitro asistente y provocó cuestionamientos sobre la conducta del jugador involucrado.
El caso reavivó la preocupación por la violencia en el futbol y la importancia de establecer condiciones que protejan a los árbitros, incluidos aquellos que trabajan en categorías inferiores.
La agresión contra Lenin Ojeda volvió a evidenciar los riesgos que enfrentan los integrantes del cuerpo arbitral durante los partidos y la necesidad de garantizar su seguridad dentro del terreno de juego.
