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Molcajetes de Comonfort, tradición prehispánica que se niega a morir (video)

Gracias a los talladores de piedra volcánica es que Comonfort fue catalogado Pueblo Mágico.
Molcajetes de Comonfort, tradición prehispánica que se niega a morir (video)

Comonfort.- Gracias a los talladores de piedra volcánica es que Comonfort fue catalogado Pueblo Mágico.

En las entrañas de esta ciudad se encierra la magia, costumbres, tradición e identidad de un pueblo con raíces prehispánicas que se niega a quedar en el olvido.

En Comonfort existen al menos dos asociaciones de artesanos productores de molcajetes tradicionales.

Son talleres familiares en los que trabaja el padre, la madre, hijos y nietos.

Pero también hay un grupo que son independientes y que tienen más de 50 años dedicados al oficio de la talla de piedra volcánica.

Carmen Ortega Franco, platicó a Página Central cómo iniciaron con este negocio.

Su esposo Javier Rojas, era molcajetero -como antes se les llamaba- desde hace medio siglo y hace 25 años decidieron apostarle al emprendimiento, aprovechando los conocimientos de Don Javier.

Hay familias que tienen más de 50 años dedicados al oficio de la talla de piedra volcánica.
Hay familias que tienen más de 50 años dedicados al oficio de la talla de piedra volcánica.. Foto: Página Central

Artesanías Rojas es un negocio familiar que ha trascendido generaciones.

En este negocio participan actualmente alrededor de diez integrantes de la familia, desde esposo, hijos, sobrinos, nietos y las parejas de los hijos.

Pero además dan trabajo a otras quince personas de la ciudad.

Los mejores años de este proyecto fueron entre el 2005 y 2012, cuando comenzaron a fabricar el molcajete tradicional en diversos tamaños, para exportar.

Pero el desconocimiento de procesos y trámites para llevar sus productos a otros países, limitó su expansión.

No obstante, esta familia tenía pedidos semanales por miles para enviar a diferentes países, a través de terceros.

“Ahorita ya no es ni un 50 por ciento de lo que se vendía hace diez años; por ejemplo, mandábamos mil 300 (molcajetes) para cada punto de venta, con producciones de unos 5 mil molcajetes por mes”, comentó.

Los apoyos no son para todos

Los talleres sobreviven pese a múltiples dificultades.
Los talleres sobreviven pese a múltiples dificultades. Foto: Página Central

Hoy día los pocos trabajadores que hay ya se independizaron.

Pues con la llegada del proyecto de Aldea Digital, la marca registrada y el impulso económico para más artesanos por parte del gobierno estatal, vio morir muchos talleres artesanales en esta migración.

En el 2020, el año de la pandemia, se hizo la primera Aldea Digital de Guanajuato y del país, líder en la transformación con la llamada Aldea Digital de Comonfort.

A pesar de los apoyos que ofrece el gobierno estatal y las facilidades a través de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE), el grueso de artesanos de piedra volcánica, venden sus productos a exportadores.

“Los pasamos a las personas que lo mandan a Estados Unidos, Inglaterra, Colombia, Reino Unido, y Canadá; porque no a todos nos dan facilidades para exportar”, expresó.

La Asociación denominada “Artesanos de piedra volcánica de Comonfort, Guanajuato; Tradición Mexicana Milenaria, A.C.”, cuenta con 23 socios productores.

Con respaldo de la autoridad municipal, así como de la Universidad de Celaya, dicho grupo gestionó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) el registro correspondiente de la Marca y logotipo correspondiente a los productores de molcajete de piedra volcánica.

Tradición prehispánica

De acuerdo a cifras de la COFOCE, en los últimos meses de este 2022, se han logrado ventas de molcajetes en el extranjero, en países como Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Hong Kong.

“Con la digitalización de esta industria se pudo reavivar un producto tradicional gracias a la tecnología y el comercio exterior. Así, se eliminaron intermediarios con el comercio electrónico transfronterizo, y así se logró que estos artesanos accedieron a mercado que difícilmente podrían entrar de no ser por la creación de la Aldea Digital”, aseguró Luis Ernesto Rojas, director general de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE).

La era digital apresurada por la pandemia de la COVID-19 permitió que los artesanos de la Aldea Digital de Comonfort, que trabajan en 85 talleres dedicados a la artesanía en piedra basáltica, pudieran ofertar su producto en Alemania, Australia, Canadá, España, Estados Unidos de América y Reino Unido, a través de los marketplaces.

“Si bien, anteriormente este sector había tenido un decrecimiento importante e incluso, un estancamiento, en los últimos años nos ha sorprendido a todos y fue durante la pandemia ha tenido un crecimiento a dos dígitos”, explicó.

Hoy día este producto que es utilizado en la cocina prehispánica, también es parte de la decoración de restaurantes de cocina mexicana, tanto en México como en otras partes del mundo.

Aseguró que tienen pedidos que no han podido surtir, porque ya no hay la capacidad, “me refiero al número de artesanos para poder surtir la cantidad de piezas que nos demandan a nivel mundial”.

Dijo además que este boom no es producto de la casualidad.

Hay detrás un gran trabajo que se ha venido desarrollando durante varios años, aunado a una coyuntura internacional que ha abierto las posibilidades, a través de las tecnologías de poder mostrar al mundo lo bien hecho en Guanajuato y sobre todo el trabajo artesanal que se desarrolla en el estado.

Marca Colectiva Molcajetes de Comonfort

Por su parte el secretario de Desarrollo Económico Sustentable (SDES), Ramón Alfaro Gómez, recordó que desde el gobierno estatal se impulsó la conformación de la Marca Colectiva Molcajetes de Comonfort, integrando en una sola acción la venta en un mayor número de escaparates comerciales.

Por ello, para consolidar el desarrollo y fortalecimiento del sector. A través de Fondos Guanajuato, se otorgan financiamientos flexibles, oportunos, y asequibles, contando con un apoyo complementario de reembolso a tasa por pago puntual.

Estas artesanías tienen un lugar especial en el concurso por el Premio a la Creatividad Artesanal. Se apoya el desarrollo de nuevas técnicas y diseños para colocar los molcajetes en más y mejores mercados, gracias a su calidad y diseño.

“Conjuntamente como Marca Colectiva y como Aldea Digital, impulsamos a los productores de molcajetes, facilitando su promoción y comercialización los mismos a través de las plataformas digitales como CompraGTO.com, Mercado libre, entre otras”, detalló el funcionario estatal.

Además de procurar apoyos en equipamiento productivo; capacitación y asistencia técnica; consultoría empresarial especializada, entre otras acciones.

En esta ciudad con el sello de Pueblo Mágico por la fabricación de molcajetes hay identificadas 28 unidades económicas; 39 personas ocupadas, con una producción bruta total de 2.81 millones de pesos y un valor agregado de 1.60 millones de pesos.

Oficio complicado

Carmela Ortega reconoce que en Comonfort no hay mucha producción, pues donde estaban las minas grandes, ya es zona arqueológica, lo que frenó la posibilidad de excavar y dinamitarlas.

Además, el tema medioambiental también ha limitado la intervención de minas, aún y cuando tiene que haber una regulación con el uso de explosivos para no dañar la salud ni el medio ambiente.

"Los trabajadores se van para los otros cerros, pero no se producen las minas; una semana se produce y para la otra semana ya no hay piedra".

Ya aquí Comonfort para mucho molcajete ya no; hace 25 años se vendían por miles para el país, y otros miles para exportar a otras partes del mundo, pero ahora ya no”, suspira, mientras su mente viaja 25 años atrás.

“Ahorita piden de una sola medida y el trabajador hace de todas las medidas; pues según como salgan las piedras, es cómo se puede definir el tamaño de los molcajetes”, añadió.

La tarea del artesano de talla de piedra volcánica es complicada; primero tienen que subir al cerro, excavar si es que ya está dinamitado, y tras horas de extenuante trabajo puede resultar que la piedra que sacaron no sirva para el tallado.

Otras ocasiones pueden tener el trabajo prácticamente terminado y en los detalles finales, puede trozarse, “esto es complicado, se requiere de paciencia, de mucho conocimiento para saber el tipo de piedra con el que se puede trabajar, y por último y más importante, tener mucha creatividad para hacer piezas únicas”.

A este tipo de artesanías se les puede ganar entre un 200 y 300 por ciento, pero hay detrás tiempo, trabajo, dedicación, paciencia, creatividad y mucho corazón por aferrarse a una tradición que ha sobrepasado generaciones.

En el corredor artesanal puedes encontrar metates, molcajetes, taqueras (tradicionales en la cocina de San Miguel de Allende), imágenes religiosas, animales y un sinfín de artesanías trabajadas por las manos de los artesanos de Comonfort, que con cada golpe y cincelada permiten que lleves a tu hogar piezas únicas, talladas a mano desde el corazón de los artesanos de este Pueblo Mágico.

JA