La tranquilidad de la familia Rangel en la colonia María Dolores se terminó con la llegada del primer punto de venta de droga en su misma cuadra.
Los andadores, en lo que antes se paseaba sin temor alguno, ya no son una vía segura, debido a los ataques con armas de fuego que se han dado en el domicilio en donde venden las sustancias ilícitas.“En mi infancia fue la calle, un andador donde crecí con mis amigos de la infancia y ahora que tengo sobrinos de 10 años, ellos no pueden andar con esa confianza con la que uno andaba en aquellos tiempos”.Incluso los más pequeños de su casa, han sido testigos del descaro de los narcomenudistas, quienes caminan con armas en mano como si su uso no fuera un delito.“De hecho, el otro día me estaban platicando ahí en la casa que, hace como un mes, ellos estaban en la calle jugando y los chavos pasaban en las motos y con las pistolas de fuera y todo”.Tan solo de enero a agosto de 2022, el gobierno de León interpuso 2 mil 299 denuncias penales por lugares identificados como puntos de venta.
“En una balacera que les llegó a tocar a los que venden las sustancias, casi una bala perdida no que le tocara a este amigo, pero si le terminó rebotando en las paredes de su cochera. Desde ahí dije ‘prefiero evitar las visitas’”.
Y así es como la delincuencia se apodera de las calles y le resta libertad a los habitantes de esta y cientos de colonias más, tan solo en León.
MEJZ*