Crece el ‘ejército’ de niños y adolescentes que venden drogas en León ya que representa menos riesgos para los jóvenes, que robar en la calle o en las casas, dio a conocer Rocío Naveja Oliva, presidenta del Observatorio Ciudadano de León (OCL).
Lo anterior ha ocasionado que disminuyan los delitos patrimoniales, ya que migraron de una práctica delictiva a una mucho más grave, señaló la voz del OCL.

“Está creciendo el ‘ejército’ de niños y adolescentes involucrados en ‘halconeo’, en el narcomenudeo. Se disminuyen muchas estadísticas porque se está convirtiendo mucho más rentable y más seguro distribuir drogas que robar al peatón o a una casa habitación. Se está convirtiendo en una problemática severa, esto es un problema mayor para la ciudad y el país”, dijo.
Por ello lamentó que los esfuerzos estén dedicados a ser reactivos ante la inseguridad y no preventivos en el desarrollo de la juventud para alejarlos de estas prácticas delictivas y el consumo de sustancias tóxicas en una ciudad en la que el mercado del consumo de drogas es elevado y atractivo para los delincuentes, pero además va en aumento.
“Vemos con mucha tristeza también como se han generado vínculos de mayor fuerza entre la sociedad y los distribuidores de droga. Porque está también creciendo el número de personas que consumen droga, el tener un mercado tan atractivo para el consumo hace que se exacerbe esta situación”, comentó.
Naveja Oliva dijo que si bien hay avances en algunos rubros de inseguridad en la ciudad zapatera, el gran reto son los homicidios que no tienen contención, por lo que las autoridades de los tres niveles de gobierno deben focalizar las acciones para abatir los índices delictivos.
Reclutamiento forzado, una dolorosa realidad
El reclutamiento forzado y la desaparición de niños, niñas y adolescentes por el crimen organizado es una realidad en México. Actualmente existe una cifra de 30 mil menores que han sido cooptados por grupos delictivos, según el informe anual 2019 de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).
Según este organismo, los niños y adolescentes son usados como informantes de las organizaciones criminales o grupos armados, los cuales los involucran en prácticas paramilitares, procesamiento de sustancias prohibidas, homicidios, mutilaciones y desapariciones.
Además son sometidos a abusos y explotación, sufren lesiones, y muchas veces mueren como resultado del reclutamiento forzado.
En 2011 y 2015, el Comité de Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), recomendó al Estado Mexicano hacer una revisión a la política de seguridad por el impacto negativo a niños, niñas y jóvenes. También sugirió reconocer el reclutamiento forzado que realizan grupos criminales a ese sector de la población.
En 2017 la CIDH alertó sobre la cooptación de niños y adolescentes por el crimen organizado indicando que alrededor de 30 mil jóvenes cometían extorsión, piratería, tráfico de personas, armas y droga para grupos delictivos.
‘Juvenicidio’, un término para reflexionaJosé Manuel Valenzuela, del Colegio de la Frontera Norte (Colef), acuñó el término ‘juvenicidio’ que se refiere al asesinato sistemático de la población joven. El investigador señaló que la precarización del sector juvenil es multifactorial y que la cooptación de esta población por el crimen organizado, es la consecuencia de la obstrucción de los canales de movilidad a los que se enfrentan los niños y jóvenes en el país.
Según cifras de Redim, desde el año 2000 al cierre del 2019 se han registrado 21 mil niñas, niños y jóvenes víctimas de homicidio doloso y más de 7 mil casos de desaparición infantil. Esto significa que diariamente desaparecen 4 y asesinan 3.6 niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años.
Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) entre enero de 2015 y julio de 2019 se registraron 3 mil 297 feminicidios en México, de los cuales 317 han ocurrido entre la población de 0 a 17 años, lo que significa que uno de cada diez afecta a niñas y adolescentes.
La Redim señala un aumento de 13.5% en el delito de feminicidio en contra de niñas y adolescentes en los primeros siete meses de 2019, cuando ocurrieron 59, respecto al año anterior cuando se registraron 49.
Durante el año pasado, la sociedad mexicana se conmocionó por los videos virales de niños portando armas largas, con vestimenta militar o amenazando a líderes de cárteles de la droga. Casos mediáticos han ilustrado la crisis de seguridad que enfrenta el país poniendo la lupa en el problema del reclutamiento de niños a manos del crimen organizado.
MEJZ*