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Y aunque funcionarios del gobierno federal ya se han pronunciado en su contra, de no hacerle frente, este precepto comenzaría a surtir efecto en marzo de 2024. Sin embargo, se espera que la medida sea frenada por autoridades federales, pues la aplicación de las leyes de inmigración es asunto del gobierno federal. [caption id="attachment_187847" align="alignnone" width="1200"]
Greg Abbott, gobernador de Texas, firma la nueva ley contra migrantes en zona fronteriza.[/caption]
Sin embargo, los republicanos en el Congreso de Estados Unidos han apoyado estas normas con la justificación de que el gobierno federal no hace nada para contener la creciente oleada de migrantes que llegan al país.
La situación se ha vuelto drástica en estados como Texas, de donde han expulsado a más de 65 mil migrantes a otras ciudades del país.
Además, el estado ha causado polémica al instalar alambre de púas en las orillas del río Bravo, que ha provocado heridas a migrantes que buscan asilo en el país.
Esta ley permite a cualquier policía de Texas detener a personas sospechosas de haber entrado sin documentos al país.
Una vez detenidas, podrán elegir si cumplen con la orden de un juez estatal y abandonar el país, o ser procesadas por cargos menores de ingreso ilícito.
Los migrantes que no salgan de Estados Unidos podrían enfrentarse a una nueva detención, pero que ahora sería por cargos de delitos graves.
El gobernador texano estimó que, con la medida, el número de personas que cruzan ilegalmente hacia Texas caerá “muy por encima del 50 por ciento, tal vez el 75 por ciento”.
Las consecuencias de hacerlo son tan graves que las personas que están siendo traficadas por los cárteles no querrán venir hacia el estado de Texas”, advirtió.
Sin embargo, tras la firma de esta ley, la Unión Americana de Libertades Civiles de Texas informó que la impugnará ante los tribunales.
Además de que 20 legisladores demócratas firmaron una misiva en la que exhortan al Departamento de Justicia.
El gobierno mexicano también se pronunció en contra de esta ley y advirtió que no recibirá de vuelta a migrantes que no sean mexicanos, como plantea hacerlo el gobernador texano.