Una hoja cuadriculada de libreta contiene el último mensaje escrito que Pedro ha hecho llegar al municipio guanajuatense de San Felipe desde el Centro de Readaptación Social de Apizaco, Tlaxcala, en donde lleva poco más de un mes bajo prisión preventiva por un asesinato que él no cometió.
Su nombre es Pedro Francisco Rodríguez Vázquez y tiene 24 años.



Del otro lado de la línea telefónica, Cristian de los Ángeles Vázquez, su tía, relata a este medio de comunicación cómo sucedieron las cosas aquel 5 de septiembre del año que transcurre, en la misma localidad a la que Pedro ha escrito la carta en donde expresa su sentir.
De acuerdo con su testimonio, elementos de la Fiscalía General de Guanajuato, llegaron a su domicilio familiar preguntando por Pedro. Explicaron a la familia que lo buscaban para recoger su testimonio, ya que había sido testigo de un choque en una zona cercana.
“Los ministeriales fueron a la casa en donde él vivía con su mamá, mi hermana, llegaron diciendo que lo querían para lo de un accidente de tránsito que él había visto. Se les dijo que él estaba trabajando, no se les dio más información”.
Unos minutos más tarde, Pedro se dirigía a su casa cuando fue interceptado en la calle Rivera, sin explicar el motivo de su detención. Lo llevaron a las instalaciones de la Policía municipal de San Felipe, pero nunca lo bajaron de la camioneta en donde lo trasladaron a Guanajuato capital.
Tanto Pedro como su familia seguían sin saber qué sucedía. Así paso su primera noche privado de la libertad: en la incertidumbre.
Un día después, el 6 de septiembre, lo trasladaron hasta Tlaxcala por un delito, aparentemente cometido por una persona del mismo nombre, originaria del estado que se encuentra a poco más de 5 horas del estado de Guanajuato.
Las inconsistencias
La tía de Pedro continúa el relato. Menciona que fue hasta el 7 de septiembre cuando les dijeron que el delito por el que lo acusan es un asesinato ocurrido el 8 de noviembre de 2021. Ese día él se encontraba trabajando en la ciudad de León, a más de 400 kilómetros de Tlaxcala.
“A mi sobrino al llegar a Tlaxcala le dicen que está ahí por homicidio. Él se queda sorprendido porque él nunca había estado ahí, ni por trabajo. Él trabaja en una funeraria. A él lo culpan de un homicidio ocurrido en un día en que él se encontraba dando un servicio en León”, explica.
La persona señalada por las autoridades tlaxcaltecas tiene el mismo nombre. Pero, de acuerdo con las carpetas de investigación a las que ha tenido acceso la familia, buscan a una persona nacida en 1996 en Tlaxcala y no en 1998 en el estado de Guanajuato, como ocurre con el sobrino de Cristian.
De acuerdo con el testimonio de su tía, las autoridades de aquel estado aseguran que a Pedro lo detuvieron en Guanajuato capital, incluso cuando él no estaba en esa ciudad aquel 5 de septiembre de 2021, fecha en que fue detenido.
Sin embargo, ninguna de estas pruebas fue validada por Nancy Moreno, juez tercero del Juzgado de Control de Tlaxcala, en una audiencia preliminar realizada el pasado 11 de septiembre. Hasta el momento, Pedro sigue en prisión preventiva por un delito que, aseguran, él no cometió.
MEJZ*