León - Pocos jóvenes en León conocen de los subsidios del gobierno federal y aseguran que la constante rotación de personal obedece a las condiciones laborales y los bajos sueldos que se pagan en algunas empresas.
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Brenda Ramírez estudió cultura de belleza y en las dos empresas que laboró el sueldo era muy poco, sin prestaciones y sin días de descanso.
“Yo decidí emprender porque además de que no tenía días de descanso, el sueldo era muy poco. Me daban 400 pesos a la semana y en el segundo 600 pesos más comisiones, pero si no había ventas, pues mi ingreso sólo era de 600 pesos, que se iban en pasajes y comidas”, comentó.
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La carga de trabajo fue otro de los motivos por los que la joven de 22 años decidió iniciar su negocio en casa y hoy busca un apoyo del gobierno local para la compra de mobiliario.
Paula Velázquez, de 23 años, tampoco recibe apoyo del gobierno federal, aunque sí conoce las becas e intento en su momento acceder al beneficio económico, pero nunca llegó.
'Uno se cambia de trabajo porque aspira a mejorar su vida'
La joven es demostradora en una tienda de calzado de León en la que labora desde hace ocho meses. Ahí tiene prestaciones, sin embargo, el sueldo es muy bajo, pues apenas le pagan 900 pesos a la semana.
“El horario es complicado porque prácticamente estoy todo el día y ya no me da tiempo de buscar un segundo ingreso; yo he estado metiendo solicitudes de empleo en otras empresas, pero no ha salido nada”, comentó.
Consideró que más que falta de compromiso es complicado que en este tiempo haya mejores oportunidades de empleo para jóvenes que apenas concluyeron la preparatoria.
“Hay que estar más preparados para acceder a mejores salarios, porque con la prepa no he podido conseguir mejores empleos”, dijo.
Reyna Salinas, cajera de una tienda conveniencia, dijo que anteriormente laboraba en un Oxxo también de cajera, donde ganaba un poco más de los mil pesos que percibe semanalmente; no obstante, ahora su lugar de trabajo está más cerca de su casa y con ello se ahorra dinero de pasajes y comidas.
“Pues no es muy buen sueldo, pero por lo menos estoy cerca de casa. Dure en el Oxxo como ocho meses y ahorita ya tengo como cinco que entré a trabajar aquí”, compartió.
Jesús Manuel López, despachador de una gasolinera comentó que estudió hasta la preparatoria y en el último año ha laborado en una empresa de seguridad.
“Renuncié de la empresa de seguridad porque tuve problemas con el encargado; ahí me pagaban mejor que aquí, ahorita percibo casi la mitad de lo que ganaba, pero se compensa con las propinas”, refirió.
El joven de 19 años dijo que le interesa seguir cotizando para hacerse de un crédito para una casa, aunque ve complicado con los sueldos que pagan.
“No será pronto pero no me voy a rajar y creo que uno se cambia de trabajo porque aspira a mejorar su salario y su calidad de vida”, concluyó.
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