La industria del calzado y la cadena productiva que la conforma, son el cuarto sector que menos paga en la entidad a sus trabajadores, con un promedio mensual de 14 mil 680 pesos.
Pese a que en comparación con el 2020 representa un aumento del 63%, y un 8.6% más que en el 2022, los zapateros no logran ofrecer salarios atractivos para mantener a sus colaboradores, lo que se ha convertido en uno de los factores para la rotación, explicó el presidente ejecutivo de la Cámara de la Industria del Calzado del estado de Guanajuato (CICEG), Alejandro Gómez Tamez, durante la presentación del termómetro del primer trimestre del año.“Tenemos conocimiento de las dificultades para reclutar personal, mucha gente no quiere laborar en el sector calzado”, reconoció el empresario.Mientras que en las industrias manufactureras a marzo del 2023 se registraba un salario promedio de 21 mil 544 pesos; en la cadena del curtido, acabado de cuero y piel, y fabricación de productos del cuero y piel, osciló en los 14 mil 680 pesos; esto considerando desde los trabajadores de la línea de producción hasta los administrativos.En donde mejor se paga es en la fabricación de equipo de transporte, con un salario promedio de 26 mil 501 pesos mensuales; seguido de las industrias metálicas básicas, con un promedio de 26 mil 50 pesos; en tercera posición, la industria química, con salarios de 25 mil 638 pesos.
Entre los que menos pagan está el de la fabricación de muebles, colchones y persianas con 6 mil 923 pesos mensuales promedio; seguido de la manufactura de prendas de vestir con 10 mil 54 pesos mensuales; elaboración de productos textiles con 12 mil 528 pesos, y en cuarta posición el calzado y cuero con 14 mil 680 pesos.Alexander Quiroga, quien es cortador, no se extraña de la alta rotación y alta demanda de mano de obra que existe en el sector.“No están pagando bien, el sueldo es fijo, pero lo bajan que porque dicen no hay trabajo y solo nos dan cierta cantidad de trabajo, y luego hasta te cortan las jornadas”.Por ejemplo, la semana pasada se registró un recorte de personal en la fábrica en la que colabora, por ello su jornada se extendió, y el bono de productividad se cuenta a partir de las 7 de la noche, con lo que espera reponerse.
Dijo que hace un mes estuvo percibiendo en promedio mil 500 por semana, es decir, 6 mil pesos al mes, con su respectivo descuento por las prestaciones.Actualmente, su sueldo semanal oscila entre los 2 mil 300 y 2 mil 500 pesos, ya sin prestaciones, pero sin la seguridad de que se mantenga el salario.“Yo mejor no me voy a mover hasta que me corran, mi esposa me dijo que aguantara”.Desde hace varios meses los empresarios del sector calzado han expresado su preocupación por la alta demanda de mano de obra y el desinterés de los trabajadores para colaborar en el sector. Incluso la CICEG elaboró un análisis de las razones principales que provocan este fenómeno.Horarios extendidos, mala paga, acoso por parte de los mandos, falta de capacitación de mandos medios, falta de capacidad para la operación, malas condiciones de algunas fábricas y que los patrones no pagan el Infonavit, fueron las quejas más frecuentes por parte de los trabajadores.
El presidente ejecutivo de la CICEG justificó que las remuneraciones sean menores señalando que dado que “no es un tema del patrón, sino que te pagan barato los zapatos, entones se complica bastante incrementar las remuneraciones que les pagan a los colaboradores”.Dijo que si comparamos marzo del 2023 y marzo del 2022, “la inflación anda en torno a un 7%, entonces, en términos reales, el trabajador promedio del sector trae un incremento de cinco puntos porcentuales en su remuneración promedio”.Señaló que lo anterior es brutal si comparamos el nivel a marzo del 2019, “las remuneraciones promedio han aumentado prácticamente 50%, y desde luego, en un contexto en el que tienen, ustedes tienen dificultades para aumentar sus precios de venta a sus clientes, estos son mayores costos”, concluyó.
MEJZ*