Albury, Australia- En un impactante caso de violencia derivada del abuso de sustancias, Corbie Jean Walpole, una mujer de 24 años originaria de Howlong, Nueva Gales del Sur, fue condenada a siete años y medio de prisión por prender fuego a su amigo Jake Loader durante una noche de copas.
Los hechos ocurrieron durante una intensa jornada de fiesta el 7 de enero del año pasado, en la que ambos consumieron grandes cantidades de alcohol y cocaína, según revela el portal abc de Australia.
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¿Qué ocurrió durante una fiesta llena de alcohol en Australia?
Según la sentencia dictada por el Tribunal de Distrito de Albury, la mujer roció gasolina sobre Loader y le prendió fuego en su patio trasero, tras una broma en dónde él le ordenó a la mujer "volver a la cocina" y no beber con otros hombres.
Loader, que entonces tenía 23 años, sufrió quemaduras de tercer grado en el 55 % de su cuerpo, pasó ocho días en coma inducido y ha enfrentado una recuperación larga y dolorosa. Algunas de sus glándulas sudoríparas quedaron completamente dañadas, por lo que ya no puede exponerse al sol, según una declaración de impacto de víctima leída en el tribunal.
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Durante el juicio, la jueza Jennifer English describió el ataque como “un acto de violencia particularmente brutal, impulsado por el consumo excesivo de drogas y alcohol”. Aunque Walpole se declaró culpable y ha mostrado señales de arrepentimiento, la jueza fue tajante: “Esto no fue nada menos que violencia alimentada por el alcohol y las drogas”.

La corte escuchó que Walpole había ingerido entre 23 y 35 bebidas estándar, además de cocaína, y que la fiesta con su amigo Loader se había prolongado durante horas. Testigos relataron que amigos del joven intentaron apagar las llamas con una cama para perros y lo arrojaron a una piscina, en un desesperado intento por salvarle la vida.
Después del ataque, Walpole se quedó inmóvil observando el caos, y repetía frases como: “¿Qué diablos he hecho?” y “Él me dijo que lo hiciera”. Más tarde, los especialistas le diagnosticaron trastorno de estrés postraumático (TEPT), aunque la jueza no consideró que este diagnóstico hubiera influido de forma decisiva en sus actos.
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Walpole podrá solicitar libertad condicional en noviembre de 2029, mientras que Loader aún enfrenta un largo camino de recuperación física y emocional.
RC