Tras la fuerte ola de inseguridad, violencia y extorsiones que sufre Zihuatanejo, ubicada en la Costa Grande de Guerrero, la Marina tomó control de la seguridad pública de ese municipio.
Fue el viernes que el cabildo aprobó que la Marina tomara el control de la seguridad pública, anunció el alcalde priista Jorge Sánchez Allec, por lo que el teniente de fragata Carlos Sedas Taracera queda a cargo de las labores de seguridad.
Con esto, elementos de la Marina comienzan a patrullar las calles de Zihuatanejo para evitar el robo al transporte público, la violencia, pero sobre todo la extorsión, que se han incrementado en los últimos meses.
Por culpa de las extorsiones, tortillerías y empresas de venta de materiales para la construcción han comenzado a cerrar de manera temporal. Los transportistas del servicio público subieron el boleto a 12 pesos para alcanzar a pagar las cuotas exigidas por delincuentes.
Los criminales extorsionan a casi todos los que ofrecen un servicio en Zihuatanejo: taxistas, lancheros turísticos, operadores de máquinas pesadas, hoteleros, tortilleros, incluso comenzó el control en la venta de productos como la cerveza, refresco, pollo y carne.
La Secretaría de Seguridad Pública de Zihuatanejo ya era controlada por la policía estatal desde 2017. Ese año, militares, marinos y policías estatales desarmaron a todos los agentes de la Policía Municipal y detuvieron a 42 presuntos integrantes de una organización criminal que estaban infiltrados en la corporación.
al/n