Fabricar bolsas de plástico biodegradables cuesta un peso más por kilo, ya que se tendría que implementar un aditivo a los componentes originales de polietileno, ulineal, así como otro para desbloquear, señalan productores locales.
En León, ciudad en la que cada mes se generan aproximadamente 600 toneladas de bolsas, los empresarios ya mudan sus procesos a la tecnología biodegradable a través de un componente traído desde Japón para evolucionar y no quedarse fuera del mercado, ante la posibilidad de una prohibición como en la Ciudad de México en el uso de los plásticos.
“No le vemos un mayor problema, de hecho, tenemos rato trabajando con este material para ser amigables con el medio ambiente y hemos calculado que el costo incrementa un peso. Realmente no es mucho hasta en lo posible lo absorbemos tratando de mejorar la calidad de las bolsas”, Jesús Muñoz, dueño de Rollos y Plásticos de León.
Con el uso del aditivo, que no afecta al medio ambiente, el tiempo de degradación de una bolsa de plástico que normalmente tarda hasta 150 años, sería sólo sería de 12 meses para que se convierta en polvo.
Así, la Asociación de Industriales de Bolsas de Plástico, contempla migrar de manera paulatina sus procesos de creación de bolsas de plástico para hacerlas 100% biodegradables, pues también sus clientes les han pedido esta mejora a lo que ofrecen.
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