Era taxista y fue a recoger pasaje al centro nocturno El Estadio, en Apaseo el Grande, sin saber que no alcanzaría ni a terminar su último flete.
Amigos de Humberto lamentaron que fuera parte de las víctimas mortales del pasado 11 de marzo, en el establecimiento ubicado en la comunidad La Labor.
“Era muy buena persona. Aparte nos conocimos chicos porque yo era voluntario en la Cruz Roja. Él era voluntario en Bomberos y hoy le tocó la violencia que se suscita”, comentó uno de sus compañeros.
También fue fundador e instructor en la banda de guerra Dragones de Celaya.Así lo recuerdan sus compañeras y alumnas.“Era una persona muy buena, muy trabajadora, le encantaba enseñarnos. Siempre decía que la disciplina era primero y que disfrutáramos la vida al máximo. Era una persona que siempre estaba alegre y siempre se reía y obviamente nos duele porque siempre reíamos con él”, dijo una de ellas.Otra de sus alumnas y compañeras describió su forma de trabajar.“Su trabajo lo tomaba en serio y, gracias a él, muchas personas sabemos lo que sabemos hasta ahora. Fue mi maestro desde hace ocho años y sí se siente muy feo su partida porque de un día a otro nos lo arrebataron de una forma”.Entre sus clientes como taxista estaba un empleado del centro nocturno. Tenía horario fijo para recogerlo a las 11 de la noche, justo el horario en que un grupo armado abrió fuego.
MEJZ*