Por Rocío Hernández
León, Guanajuato - De las 300
empresas curtidoras registradas en el
estado de Guanajuato, el 60% utiliza
agua tratada en sus procesos, el resto, deberá sumarse a este proceso, ya que de otra manera están destinadas a morir, así lo señaló
Vicente Lahud Martínez, presidente de la
Cámara de la Industria Curtidora en el Estado de Guanajuato (Cicur).
El tema del agua es un tema que llegó para quedarse, y más nos vale que haya una responsabilidad individual y colectiva para abordar lo que hoy conocemos como crisis del agua. Será necesario invertir en infraestructura hidráulica, reparar fugas y en gestionar de manera más eficiente los recursos hídricos en el país”, especificó el líder de los curtidores.
Además
, Lahud Martínez reconoció que como cualquier ciudadano, la industria curtidora se ha visto limitada también en la administración del agua, por lo que se tiene que abordar con responsabilidad esta crisis.
El
líder empresarial mencionó que las bajas ventas que generó la industria del calzado por el tema de las importaciones, fue un paliativo para las
curtidoras, ya que de tener mayor producción, se hubiera sentido más la
escasez del agua.
En datos generales, especificó que como industria, utilizan solo el 6 % del total de lo consumido, y destacó que a diferencia de otros países, en
México las empresas curten con 12 litros de agua un kilo de cuero gracias a la tecnología implementada y nuevos procesos, mientras que en otros países, utilizan 20 litros.
Eso habla de una eficiencia en la industria curtidora que nos ha permitido enfrentar esta crisis de agua en León, donde se curte el 90% de los cueros a nivel estatal, además como sector cada año hemos venido incrementando el uso de agua tratada en conjunto con el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León”, mencionó.
El
líder de los curtidores explicó que el 80% de los curtidores manejan el Wet Blue, que es el proceso que más demanda agua, y de ellos, el 60% utiliza el agua tratada, por lo que el reto es que en su totalidad trabajen este proceso sin utilizar el agua potable, la cual debería ser exclusivamente para el consumo humano, y que además de ayudar a cuidarla, sale hasta seis veces más económica.
“No tengo los datos precisos, pero el diferencial es muy grande. El agua potable te puede llegar a costar seis veces más que el agua tratada, todo dependiendo de dónde estás ubicado, de los incentivos que se tienen, si se encuentran en la marcha urbana o no”, mencionó Lahud Martínez.
El también empresario curtidor, reiteró que la calidad del agua afecta más en algunos procesos, por eso en una primera etapa se han enfocado en el Wet Blue, y para el
recurtido la calidad de agua debe ser mayor, señaló.
“Estamos haciendo conciencia, de que una industria curtidora que no tiene dentro de su plan estratégico utilizar agua tratada, está destinada a morir. Además, se está trabajando con el SAPAL para que el agua tratada sea cada vez mejor para poderla incorporar en los siguientes procesos”, finalizó Vicente Lahud Martínez.
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