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Un aviso helado

Hoy se cumplen 22 años de la nevada en León. Muchos recuerdan con cariño ese día blanco en la ciudad, lo que no sabíamos era que comenzaba el cambio climático…
Un aviso helado
La nevada que cayó en León el 13 de diciembre de 1997 era cambio climático, y no lo sabíamos. Esa fue la primera gran llamada de atención porque, a partir de ahí, se registraron otros fenómenos meteorológicos como sequías, lluvias intensas y más heladas. Han pasado 22 años de aquella estampa donde se podía apreciar a los árboles de la Zona Centro cubiertos de nieve. Entre la madrugada y las primeras horas del día 13 comenzó a bajar la temperatura hasta que cerca de las 8 de la mañana comenzó a caer nieve. ¿Qué probabilidades había de que nevara?, muy pocas considerando que en los años anteriores se mantenían las temperatura acostumbradas para el clima del Bajío de entre 10 grados a 6 grados. Ya en los años de 1966 y 1973 se habían registrado temperaturas entre uno y cero grados, pero nunca con presencia de nieve. En esa ocasión del 13 de diciembre la temperatura fue de menos -4 grados, y en combinación con los frentes fríos provocó que cayera primero aguanieve y después los árboles fueron cubiertos por una capa de nieve. La carretera rumbo a la Sierra de Lobos también registró un paisaje blanco y ahí la temperatura fue aún más baja ya que llegó a los -5 grados. Lo que dejó en la ciudad fue a un aproximado de 15 mil árboles afectados, sobre todo los ubicados en los bulevares Morelos y Las Torres; pero también en los parques como el Hidalgo, Del Árbol, en los jardines de San Juan de Dios, Coecillo, San Miguel; en las unidades deportivas y el Zoológico de León, según lo informó la Dirección de Parques y Jardines. La mayoría de los árboles afectados fueron ficus, y al menos la especie “benjamina” no soporta las heladas. Los árboles de la Zona Centro soportaron el clima porque los edificios de alrededor ayudaron a soportar el embate de la temperatura. Algunos solo registraron daño en parte del follaje. Al siguiente día, el 14 de diciembre, continuaron las bajas temperaturas en la ciudad con -5, aunque ya no volvió a nevar. Una historia que se repite Al siguiente año, en 1998, el estado de Guanajuato fue considerado por la Comisión Nacional del Agua en dos ocasiones como el segundo estado más frío en la República Mexicana con hasta -6 grados registrados en Las Adjuntas, en el municipio de Manuel Doblado. Fue en especial ese año que en León se dieron climas extremos: desde sequías que provocaron que se secara la Presa del Palote y se pudo ver la hacienda que descansa en sus profundidades; hasta intensas lluvias, ya que en un solo mes cayeron 204.6 milímetros de lluvia. El invierno de aquel momento también fue frío, pero aún así tampoco se registró una nevada histórica como la del año anterior. La gente la esperaba, pero nunca llegó. El año de 1999 inició con frío de hasta - 3 grados centígrados, los centros sociales estaban llenos de personas que sufrieron por las bajas temperaturas, sobre todo de las colonias Jacinto López, San Juan de Abajo, Ampliación San Francisco, La Esmeralda y las ubicadas en la periferia. Después de tres años consecutivos de bajas temperaturas vinieron tiempos de calma. Fue el 18 de enero de 2006 el que regresó a los leoneses la posibilidad de una helada. Los diarios de la época consignaron que se registró una temperatura de 7 grados y que iba disminuyendo. El termómetro pasó hasta los -3 grados, y aunque hubo una densa neblina en la serranía, tampoco cayó nieve. El 15 de enero de 2010 volvió a presentarse una disminución en la temperatura de -3.9 grados en la Sierra de Lobos y los límites con Comanja. En las faldas del Cerro del Gigante, uno de los más emblemáticos de León, se presentó registro de nieve; también presentaron temperaturas bajas en las comunidades rurales como San José del Tanque, Nuevo Valle de Moreno, el Derramadero, Vergel de la Sierra. La ciudad no se vio afectada y no pasó la población mayores riesgos que enfermedades respiratorias. El 31 de diciembre de 2013 el termómetro llegó a -1 grado centígrado y aunque fue un día helado solo pasó a los registros históricos por lo alcanzado en la temperatura. El año blanco Entonces llegó el año 2016. Tan sólo en los tres primeros meses del año el municipio experimentó calor extremo, heladas y lluvias extremas. Entre finales de enero y principios de febrero León presentó temperaturas entre 36 a 38 grados centígrados. En teoría la época era invierno. El 9 de marzo, los leoneses volvieron a ver la ciudad cubierta por la nieve. Habían pasado 19 años desde que la zona centro y sus árboles se habían pintado de blanco. Pero no sólo nevó en la Sierra, sino que en esta ocasión fueron al menos 20 colonias donde hubo reporte de nieve: Hilamas, León II, Los Naranjos, Coecillo, San Miguel y Centro Histórico. Fueron casi dos horas y media de nieve y aguanieve en otras zonas. En la sierra fueron casi 5 centímetros de nieve que estuvo acompañada de vientos helados de hasta 51 kilómetros por hora. Las temperaturas registradas en las estaciones de monitoreo del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAL) alcanzaron -2 grados centígrados. Al siguiente día, el 10 de marzo, continuaron las heladas con aguanieve y granizo en la mayor parte del municipio con temperaturas de 1.30 grados en la zona sur; 1.40 en el poniente; norte, 2.90; centro, 2.13 y en la estación Torres Landa de SAPAL, un registro de 2.86 grados. Entre el 16 y 19 de marzo la ciudad presentó fuertes rachas de viento que alcanzaron velocidades de entre 50 y 60 kilómetros por hora; derribando árboles y espectaculares. Ese año hubo de todo: temperaturas de 38 grados, lluvias extremas de 92 milímetros en una hora, rachas de viento fuerte que superaron los 60 kilómetros por hora: todos los fenómenos meteorológicos potenciados. Hasta este momento ha sido el peor año. [gallery columns="1" size="large" ids="34042,34041,34040,34039,34038,34037,34036,34035"]   *R