Bangkok - Un estudiante tailandés de 14 años abrió fuego este viernes en una escuela secundaria de Nonthaburi, al noroeste de Bangkok.
La Policía informó que el ataque dejó inicialmente cinco personas muertas, identificadas como profesores y personal del centro educativo.
Además, más de 30 personas resultaron heridas, incluidas nueve con lesiones graves, informó el primer ministro Anutin Charnvirakul.
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Video tiroteo por adolescente de 14 años
El recuento de heridos también contempla personas lesionadas durante la huida, y no solamente quienes recibieron impactos de bala.
Después del ataque, el adolescente se disparó en la cabeza y murió durante su traslado al hospital, confirmó Polapee Suwanchawee.
Posteriormente, agentes localizaron muertos a los abuelos del menor, de 73 y 74 años, dentro de la vivienda compartida.
Los investigadores consideran que el adolescente pudo haberlos asesinado antes de dirigirse a la escuela, aunque continúan reconstruyendo la cronología.
Con estos hechos, la cifra total ascendió a ocho fallecidos, incluido el atacante, convirtiéndose en la peor matanza tailandesa desde 2022.
En octubre de 2022, un expolicía asesinó a más de 30 personas, principalmente niños, dentro de un colegio infantil.
El tiroteo comenzó aproximadamente a las 10:00 horas en la escuela Debsirin Nonthaburi, ubicada 15 kilómetros al noroeste de Bangkok.
El plantel atiende estudiantes de entre 12 y 18 años y pertenece a una de las redes públicas más antiguas del país.
La institución también ha recibido a importantes figuras políticas tailandesas, además de académicos y escritores entre sus antiguos estudiantes.
Según la reconstrucción preliminar difundida por BBC, el atacante recorrió distintas aulas y disparó contra cinco profesores durante aproximadamente una hora.
Testimonios recogidos por la cadena británica sugirieron que aparentemente buscaba docentes, aunque la Policía no confirmó ese objetivo.
Las autoridades tampoco han establecido todavía el móvil del ataque, mientras continúan las investigaciones sobre las circunstancias que lo originaron.
La Policía indicó que el adolescente utilizó una pistola de nueve milímetros, propiedad de su abuelo y registrada legalmente.
Los investigadores señalaron que disparó al menos 26 veces y llevaba otras 34 balas al momento del ataque.
El paramédico Kiatikhun Verapongpradith, de 47 años, encontró al atacante desplomado, con una herida en el lado derecho de la cabeza.
El menor todavía tenía pulso, por lo que los sanitarios intentaron reanimarlo antes de trasladarlo al hospital, donde finalmente murió.
La Policía Nacional anunció formalmente la apertura de una investigación para esclarecer las causas y reconstruir cómo accedió al arma.
El primer ministro Anutin explicó que una hipótesis apunta a “estrés por sus estudios”, según información obtenida tras entrevistar a un amigo cercano.
El mandatario sostuvo además que el ataque “había sido bien preparado” y contaba con “pasos y objetivos claros”, según los reportes oficiales.
En la vivienda también fueron encontrados indicios de que el adolescente jugaba frecuentemente videojuegos, aunque no existe relación establecida.
El jefe policial Kittiratt Phanphet informó que expertos forenses determinaron que el menor disparó con bastante precisión contra sus víctimas.
Varios proyectiles alcanzaron zonas vitales, mientras un profesor describió al adolescente como buen estudiante, sin antecedentes conocidos de agresividad.
Una orientadora señaló que tenía amigos y participaba en actividades escolares, pese a que el ataque ocurrió dentro del plantel.
Una estudiante relató a BBC: “Yo estaba delante de la profesora cuando recibió un disparo. Me estaba hablando cuando [el atacante] apareció y abrió fuego”.
La alumna explicó que apenas podía ver entre el polvo, observó al atacante desplazarse entre clases y escapó saltando la valla.
Otro estudiante, de 18 años, dijo inicialmente haber pensado que eran petardos o golpes, porque “Al principio no pensé que fuera un arma”.
El joven describió posteriormente múltiples detonaciones: “Se oyeron muchos disparos: bang bang bang. Luego se hizo el silencio. Después volvió a empezar”.
El paramédico relató que llegó mientras el tiroteo continuaba y atendió estudiantes con heridas en espalda, pecho y brazos.
Los socorristas localizaron a un profesor muerto en un piso superior y encontraron a otra profesora herida en pecho y brazo.
Sobre la atención médica, el paramédico declaró: “Le practicamos reanimación cardiopulmonar durante unos 30 minutos y la trasladamos rápidamente al hospital”.
Agregó que no consiguieron estabilizar su ritmo cardíaco, aunque realizaron todos los esfuerzos disponibles para mantenerla con vida.
La escuela tenía aproximadamente 3 mil 100 alumnos y 147 profesores durante el pasado curso escolar, según la información disponible.
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El plantel se ubica en una extensa zona residencial y comercial, desde donde numerosos habitantes se trasladan diariamente hacia Bangkok.
Debsirin Nonthaburi pertenece a una histórica red pública fundada bajo patrocinio de la familia real y mantiene reconocimiento nacional.
Tras el ataque, imágenes mostraron a estudiantes evacuados abrazando familiares, mientras profesores permanecían llorando en las inmediaciones del centro.
El primer ministro expresó condolencias y consideró que la tragedia demuestra la necesidad de mantener restricciones para portar armas públicamente.
El líder opositor Natthaphong Ruengpanyawut pidió revisar las medidas de control existentes y reforzar la seguridad dentro de las escuelas.
Este constituye el segundo tiroteo escolar registrado este año en Tailandia, después de un ataque ocurrido en febrero.
En aquella ocasión, un adolescente de 17 años irrumpió armado en un centro educativo de Hat Yai, tras sustraer una pistola policial.
La directora murió posteriormente debido a las heridas, mientras una estudiante recibió un disparo durante el ataque registrado en febrero.
El agresor mantuvo durante aproximadamente dos horas como rehenes a profesores y estudiantes, antes de ser detenido por las autoridades.
En octubre de 2022, un antiguo policía armado con pistola y cuchillo asesinó a 36 personas, incluidos 22 niños.
Aquel ataque ocurrió en una guardería y otros puntos de la provincia nororiental de Nong Bua Lamphu, marcando uno de los peores episodios.
La legislación tailandesa establece controles para adquirir armas, exige tener al menos 20 años y justificar legalmente su posesión.
Los solicitantes también deben someterse a comprobaciones de antecedentes, mientras la tenencia ilegal puede castigarse con hasta 10 años de prisión.
Pese a esas restricciones, Tailandia registra el mayor índice de armas en manos civiles dentro del Sudeste Asiático.
Después del ataque de 2023, el Gobierno suspendió temporalmente nuevas licencias y restringió las importaciones de armas.
También prohibió a menores de 20 años ingresar a campos de tiro y estableció certificados médicos para evaluar salud mental.
Esos certificados aplican para quienes solicitan o renuevan determinados permisos, dentro de las medidas implementadas posteriormente por las autoridades.
La pistola utilizada este viernes estaba registrada legalmente, según la Policía, por lo que la investigación vuelve a centrarse en custodia y acceso a armas.
Las autoridades deberán determinar cómo el menor pudo disponer del arma de su abuelo y establecer responsabilidades mediante las actuaciones judiciales correspondientes.