Un niño de apenas seis semanas de edad murió en el estado de Connecticut, Estados Unidos, como la víctima más joven de la pandemia en el país norteamericano.
El gobernador de Connecticut, Ned Lamont, expresó la pena que le causaba la muerte de este infante.
“Es con una tristeza que me rompe el corazón que podemos confirmar hoy la primera fatalidad pediátrica en Connecticut ligada al Covid-19", publicó Lamont en Twitter.
El bebé fue trasladado inconsciente a un hospital a fines de la semana pasada y no logró ser reanimado, informó el gobernador.
Aunque supuestamente la enfermedad ataca más a adultos y ancianos que a niños, los médicos afirman que también hay casos infantiles.
MA*
