El gobierno alemán de Angela Merkel afirmó que hay pruebas inequívocas de que el opositor ruso Alexei Navalny fue envenenado con una sustancia tóxica.
Alexei Nalvany, uno de los principales opositores del gobierno ruso de Vladimir Putin, fue hospitalizado en la ciudad siberiana de Omsk, donde su avión tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia, luego de que Nalvany colapsara.
Dos días después, un avión ambulancia lo traslado al hospital universitario Charité, donde luego de un par de semanas de estudios pudieron confirmar que Nalvany sufrió envenenamiento con una sustancia usada en la producción de armas químicas y que pertenece al grupo del agente tóxico Novichok.
Esta tarde, la propia Merkel condenó el intento de asesinato y confirmó que el ataque tendrá una "respuesta común adecuada" porque atenta contra los "derechos y valores fundamentales".
De hecho, la canciller exigió explicaciones inmediatas al gobierno ruso de Putin, que pasa a ser el principal acusado del envenenamiento.
"Hay graves preguntas que sólo el Gobierno ruso puede y debe contestar. Esperamos que el Gobierno ruso lo aclare. El mundo espera respuesta", dijo Merkel.
Alemania ya ha comunicado los resultados médicos de Nalvany a sus socios europeos, a la OTAN, al Bundestag (cámara baja alemana), a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas y al embajador de Rusia en Alemania.
Por el momento, se sabe que Nalvany se mantiene ingresado en el hospital Charité, pero se desconoce su estado de salud.
*JRP
