La polémica vacuna rusa contra el COVID-19, llamada Sputnik V, ha publicado los resultados de algunas pruebas preeliminares en la revista médica independiente 'The Lancet', mismos que fueron positivos y muy prometedores.
De acuerdo con estos datos, que fueron revisados por científicos independientes, la vacuna rusa se muestra segura y produce respuesta inmune, medida tanto en la aparición de anticuerpos como en la inmunidad celular.
Según la información publicada por El Mundo, esto se pudo confirmar en sus dos primeras fases de prueba, en las que les fue administrada la vacuna a 76 voluntarios en dos hospitales de Rusia. Los ensayos fueron abiertos y no aleatorizados, lo que significa que los participantes sabían que estaban recibiendo la vacuna y no fueron asignados al azar. En los ensayos participaron adultos sanos de entre 18 y 60 años, que se aislaron en los hospitales durante los primeros 28 días, para vigilar de forma intensiva posibles efectos adversos.
Durante este periodo, la vacuna resultó segura, sin llegar a detectarse efectos secundarios graves. A pesar de esto, sí se registró que algunos de los sujetos de prueba presentaron dolor en el lugar de la inyección, fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dolores musculares y articulares.
En "The Lancet" se explicó que la 'Sputnik V' consiste en dos inyecciones, una de inducción y otra de refuerzo que es administrada varios días después. El estudio asegura que 42 días después de haber recibido las dos dosis, se generaron anticuerpos neutralizantes, además de que la respuesta inmune alcanzada con las células T también resultó positiva.
De cualquier modo, se precisó que el ensayo todavía debe pasar su fase 3, que se aprobó el 26 de agosto, y tiene previsto incluir a 40 mil voluntarios de diferentes edades y grupos de riesgo.
Además, críticos como Naor Bar-Zeev, de la Facultad de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, en Estados Unidos, advierten que los resultados son alentadores, aunque el tamaño de la muestra ha sido muy pequeño.
"La inmunogenicidad es un buen augurio, aunque no se puede inferir nada sobre la inmunogenicidad en grupos de mayor edad, y aún no se ha demostrado la eficacia clínica de ninguna vacuna contra COVID-19. Los resultados de seguridad hasta ahora son tranquilizadores, pero los estudios son demasiado pequeños para abordar eventos adversos graves menos comunes o raros", dijo.
*JRP
