El mandatario estadounidense, Donald Trump, lanzó una advertencia este sábado sobre el posible despliegue de oficiales federales de inmigración en las terminales del país.
La medida se tomaría si la bancada demócrata en el Congreso no accede a liberar los fondos para la seguridad aeroportuaria.Trasladaré a nuestros brillantes y patriotas agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a los aeropuertos, donde se encargarán de la seguridad como nunca antes se ha visto", publicó el presidente a través de sus redes sociales.
Esta propuesta surge en un momento delicado, dado que el historial de los efectivos del ICE ha sido objeto de severos cuestionamientos debido a denuncias de tácticas violentas.
Crisis de pagos en la TSA
Debido al cierre parcial de la administración federal, que ya suma 36 días, la plantilla de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) dejará de percibir su segundo salario íntegro el próximo 27 de marzo.
La parálisis responde a la falta de acuerdos presupuestarios para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo del cual depende la TSA.Ante la falta de pagos, se ha registrado un incremento masivo en las bajas por enfermedad entre los trabajadores de la TSA.
Esta reducción de personal ya está generando complicaciones operativas y retrasos significativos en los aeródromos más importantes de la nación.Conflicto bipartidista
La parálisis financiera del DHS, responsable directo de la seguridad aeroportuaria, persiste desde el 14 de febrero por las diferencias entre demócratas y republicanos respecto a las políticas del ICE.
Actualmente, miles de empleados del DHS se encuentran en cese temporal de funciones, mientras que el personal "esencial" continúa laborando sin remuneración.
Específicamente, los cerca de 65,000 trabajadores de la TSA no han cobrado su sueldo completo desde el 13 de marzo. MEJZ*
