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El uso del cubrebocas en el SIT

El uso del cubrebocas en el SIT

Pasaron 16 días desde que se instaló el primer arco sanitizante en alguna de las terminales del Sistema Integrado de Transporte y después de la impresión del primer día, hoy muy poca gente lo utiliza.

En la Terminal Maravillas el Arco o cabina de desinfección está colocado cerca del punto de partida de la Ruta 94 que tiene por recorrido Bulevar Las Torres, Villas de San Nicolás, Hacienda los Otates y Nuestra Señora de la Luz III.

También a unos cuantos pasos está un dispensador de gel antibacterial que tampoco se utiliza con la frecuencia que le gustaría a las autoridades municipales.

Una de las razones principales es que la terminal está semidesierta.

Los pasillos se ven más largos y solitarios que de costumbre. La luz de las siete de la tarde da esa sensación de soledad. Uno de ellos remata con un cartel del municipio que resalta la frase de letras blancas en fondo rojo “León Unido por tu salud”.

Y es que en los andenes los espectaculares que más se pueden apreciar están relacionados con el Coronavirus. Hay varios del Gobierno del Estado que lo mismo invitan a llamar a un teléfono 800 si es que se registran síntomas de la enfermedad, otro que en conjunto con el municipio ofrecen un decálogo de lo que los usuarios deben realizar como lavarse las manos con frecuencia, usar jabón y agua o al estornudar utilizar el ángulo interno del brazo.

Pero son anuncios que en estos momentos muy pocos leen.

La asistencia a la terminal bajó mucho, confiesa uno de los guardias de seguridad parado junto a los torniquetes de entrada a la estación, que entre algunas de sus funciones es evitar que se cuele algún usuario sin la protección referida por las autoridades municipales desde el pasado 25 de abril cuando se hizo obligatorio, multa de por medio, a quien no utilizara mascarilla.

Ese día, la dirección de movilidad envió un mensaje a la población en el que se podía leer “El uso de cubrebocas en el transporte público es responsablemente obligatorio. Recuerda que todas las medidas suman en la prevención contra el Covid-19. ¡Si te cuidas al usar el SIT nos cuidas a todos!”

La dirección emitió sus propias estadísticas en donde aseguran que antes de entrar a la fase 3 de la pandemia sólo un 15 por ciento de los usuarios utilizaba cubre bocas y a partir del 27 de abril el número incrementó a un 70 por ciento.

Mientras que el Presidente de la Coordinadora de Transporte de León, Daniel Villaseñor, señalaba que desde la cuarentena el flujo de los pasajeros había bajado hasta un 60 por ciento.

Lo cierto es que hay muy pocos usuarios, en algunos andenes ni siquiera había nadie.

Al siguiente día la situación fue la misma: muy pocas personas esperando lo mismo la salida de las “orugas” que cualquier otra ruta.

Se podían contar sin problema: uno, dos, tres, y así hasta llegar a quince. Lo que llamó la atención fue el horario: dos de la tarde, cuando usualmente está muy concurrido.

Miguel trabaja en la Dirección de Movilidad. Explicó que su función ahí es entregar mascarillas a quienes no lleven alguno y gel antibacterial a todos los que vayan a subir a alguna unidad. Eso, dice, podría ser una medida si es que la “sana distancia” no se puede lograr.

Muestra los cubrebocas color blanco y el gel transparente mientras repite una y otra vez que se tomarán las medidas necesarias para evitar la propagación de la pandemia e insiste que se utiliza el arco sanitizante cuando hasta ese momento y de acuerdo con otro guardia se seguridad “nadie lo había usado”. A quién creerle.

Los usuarios llevan tapabocas, alguno que otro despistado no, pero para eso están los empleados de Movilidad para entregarles uno.

En la fila para subir a los camiones la distancia es menor a un metro, la mayoría toca el pasamanos para abordar y adentro de la unidad se sostienen de los tubos ya sea de los asientos o el que se encuentra en la parte de arriba.

El chofer lleva cubrebocas. La unidad va en silencio. De manera casi automática los usuarios se acomodan a distancia de un asiento por persona.

Los temas de conversación son los días de cuarentena, la necesidad de salir a conseguir el alimento diario a pesar de la pandemia y de las multas por no llevar cubrebocas que llegarían a costar más de 8 mil pesos, cifra inalcanzable en estos momentos en que el salario de la mayoría de los trabajadores es muy poco, hay cierre de empresas, otras redujeron el pago de los trabajadores y varias de ellas se fueron a la quiebra.

Las personas no están acostumbradas a utilizar el tapabocas y mucho menos cuando la temperatura es cercana a los 30 grados. Los labios sudan, y existe esa sensación de opresión nada agradable. La primer reacción es llevarse la mano a la cara, algunos se bajan la protección para sentir un poco de viento, otros soportan el calor de manera estoica.

En la primer parada nadie sube o baja y así pasan hasta cuatro. Las calles también están desiertas aunque hay tráfico vehicular sobre el bulevar Las Torres.

La poca gente que se aprecia en las calles divide el porcentaje de uso de mascarillas, algunas sí, otras no; lo mismo sucede con los automovilistas, unos llevan cubrebocas, otros no.

Según el alcalde de León, Héctor Germán René López Santillana un 45 por ciento de la población hace caso omiso a las medidas preventivas como usar tapaboca o quedarse en casa, y así como hay avenidas que dicen lo contrario, existen espacios públicos como parques o jardines que todavía reciben a familias enteras que buscan pasar el rato tomando un helado o simplemente salir a tomar el poco fresco que hay en estas tardes calurosas.

Mientras, la cresta del Covid-19 va en ascenso. Se cuenta ya un par de muertes por la enfermedad en León y 35 casos de trasmisión comunitaria.

Pero aún hay quien cree que todo esto es una farsa y se sienten inmunes. ¿Pensarán lo mismo si el día de mañana se llegaran a enfermar?