La falta de agua, movilidad, mejora de caminos y apoyos para vivienda, son las necesidades más sentidas de los habitantes de Hacienda Arriba, La Patiña, San Antonio de Padua, Ojo de Agua y Los Naranjos.
Doroteo Ramírez Gallegos, quien nació y ha visto crecer la comunidad de Hacienda Arriba desde hace 71 años, comentó que en esta zona de la ciudad, los pobladores batallan por el agua y el transporte.
Platicó a Página Central que es común que se descomponga la bomba del pozo que dota de agua a la comunidad, por lo que tienen que abastecerse del vital líquido que corre por el río, ubicado a unos cien metros de su casa.
“Tenemos muchas necesidades, pero con el agua le batallamos mucho; una hija vive conmigo porque no puede invertir para construir su casa porque tiene un niño enfermito y tiene que atenderlo y pagar tratamientos y operaciones”, relató.
La casa de Don Doroteo, tiene espacio para que además de ser habitada por su esposa y por él, también da cobijo a dos hijas con sus esposos e hijos.
Él se jubiló, laboró por más de 30 años en el Club Campestre, de jardineo; y de ahí recuerda otra problemática: la movilidad.
Aún y cuando llega una ruta de transporte urbano para esta comunidad, en muchas ocasiones no quieren llegar los camiones por las malas condiciones del camino (una vereda de terracería que al menos en un tramo del recorrido hay que cruzar el río que no cuenta con un puente, y que en temporada de lluvias los deja incomunicados.
“El camión solo pasa como a las 5:30 o 6:00 de la mañana y el de regreso sólo pasa como a las 8 de la noche, y pues los que no alcanzan a tomarlo, pues tienen que pagar servicio de taxi, y pues ya no les ajusta lo que ganan”, comentó.
Don Doroteo dijo que en este punto de la ciudad todavía es muy común la utilización de bicicleta como medio de transporte, o bien, caminando.
Por ello, pidió a las autoridades locales, que escuchen las necesidades de la zona y que al igual que este sábado, les acercaron servicios de salud, dental, cursos, talleres y la posibilidad de ser escuchados, puedan resolver las problemáticas expuestas.
Don Doroteo aseguró que la inseguridad en la zona aún no es tan delicada, “sí hay algunas riñas, algunos pleitos, pero todavía estamos en una zona segura; no hay mucha presencia de policía, pero tampoco hay grandes problemas de inseguridad”, expresó.
*CA
