En su primera audiencia tras su extradición a México, el exdirector de Petroleos Mexicanos (Pemex) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, Emilio Lozoya, afirmó que es inocente de los cargos de lavado de dinero y corrupción que se le imputan.
“Demostraré que no soy responsable ni culpable de los delitos que se me imputan”, aseguró durante la audiencia que realizó a través de una videoconferencia.
El exfuncionario es acusado por la Fiscalía General de la República (FGR) de haber aprovechado su cargo público para lavar dinero y aceptar sobornos de parte de empresas externas, incluida la constructora brasileña Odebrecht.
Concretamente, la FGR le imputa la compra a sobreprecio de la planta de fertilizantes Agronitrogenados, aunque Lozoya asegura que el movimiento se realizó de manera lícita, pero que cooperará para señalar a los funcionarios que sí hayan caído en infracciones.
"Manifiesto a usted que denunciaré y señalaré a los autores de estos hechos (…) Vuelvo a reiterar mi compromiso de colaborar con las autoridades del estado mexicano”, dijo.
Desde días pasados, ha trascendido la versión de que Odebrecht habría apoyado la campaña presidencial de Peña Nieto con cuatro millones de dólares, además de que habría aportado seis millones de dólares más cuando el político ya estaba en la presidencia, dinero que se habría utilizado para sobornar a funcionarios de la oposición.
Sin embargo, Lozoya afirma que él mismo ha sido intimidado debido a la investigación.
"Mi abogado quisiera añadir y hacer de su conocimiento con relación a los hechos objeto de esta investigación, que fui sistemáticamente intimidado, presionado, instrumentalizado”, puntualizó.
De cualquier modo, la investigación de la FGR pretende esclarecer el caso, por lo que también solicitaron ya la vinculación a proceso de Lozoya.
JRP.
