El especialista dijo que esta guerra se remite al acuerdo de Oslo, y que este conflicto bélico no tendrá un fin rápido
León, Guanajuato - Othón Partido Lara, coordinador de la
maestría en Política y Gestión Pública de la Universidad Iberoamericana, comentó que dentro de las afectaciones políticas y religiosas que traerá la guerra entre
Israel y Hamás, habrá repercusiones globales por el incremento en el
precio del petróleo.
Si bien, el especialista en condiciones internacionales dijo que esta guerra se remite al
acuerdo de Oslo firmado por el
palestino Yasir Arafat y el ministro israelí, Isaac Rabín, refirió que este
conflicto bélico no tendrá un fin rápido ni alentador, principalmente por las pérdidas humanas de miles de civiles que no intervienen en temas políticos.
El incremento en el precio del petróleo y el aumento de la volatilidad internacional, depende de cómo evolucione el conflicto, entonces sí puede haber un problema con los precios del petróleo”, refirió.
La
muerte de turistas también es otra arista de este escenario de
guerra, por lo que será importante que los diferentes países que cuenten con personas originarias de otros países, ayuden en lo inmediato a la salida de estas personas.
Principalmente, dijo, porque en este tipo de conflictos se dan
ataques armados a las instalaciones estratégicas y los aeropuertos pueden ser uno de estos puntos.
“Haría muy bien los gobiernos en facilitar la salida de sus connacionales”, comentó.
Por tanto, el tema económico es hasta hoy un factor de cambio global, además de la esperanza de aterrizar procesos de paz.
Esta idea de Oslo de intercambio de paz por territorios que era un principio importante de resolución de un conflicto internacional, hasta antes del asesinato de Rabin, era un modelo a seguir para construir modelos de paz, hoy pasa todo lo contrario y no parece haber salidas diplomáticas claras”, comentó.
Por último, Othón Partido comentó que las perspectivas de esta
guerra son muy complejas porque la nación Palestina es muy grande como 6 millones de personas, hay intercambios fluidos entre ambos pueblos, hay muchos palestinos que van a territorio israelí a trabajar, con controles muy estrictos.
“Hoy se visualiza una guerra que no parece tener un fin, ni próspero, ni pronto”, expresó.
MEJZ*