Irapuato, Guanajuato - Caminan cuerpo a cuerpo, hombro a hombro por las calles de Irapuato. Ellas son mamás buscadoras que también son consuelo de quienes fueron víctimas de homicidios dolosos.
Las circunstancias en que les perdieron la pista o les arrebataron, para siempre, a sus hijas e hijos son distintas. Pero el coraje y el hambre de justicia son equiparables al sufrimiento colectivo que las lleva a seguir en la lucha el Día de las Madres.Te puede interesar: En el contingente avanza Norma Patricia Sánchez Barrón. Ella es la dirigente del colectivo ‘Una luz en mi camino’. El secuestro de su hijo Kevin, cuando él tenía 17 años, fue el motivo por el que fundó el colectivo.Tres de los secuestradores ya están en prisión. Sin embargo, sigue sin saber el paradero del más joven de sus tres hijos. Por eso sigue en la lucha sin motivos para festejar el Día de las Madres, como lo hacen muchas de las personas que pasan y observan a las manifestantes.Fue secuestrado mi hijo, menor de edad en ese tiempo, Kevin Damián y mi esposo Juan. Nos pidieron un millón de pesos por los dos. Nos mandaron foto de donde estaban privados de su libertad, tapados de los ojos, golpeados se veían".
Norma Patricia Sánchez Barrón / Fundadora del colectivo ‘Una luz en mi camino’
Hicieron un alto en la presidencia municipal para exigir mejoras a la célula municipal de búsqueda y también solicitar apoyos psicológicos para las madres de las víctimas directas.
