Estados Unidos – El festival Burning Man se ha convertido ya en un ícono cultural en Estados Unidos y el mundo, pero la edición de este año tuvo un desafortunado desarrollo, ya que las intensas lluvias en el desierto de Nevada dejaron a 80 mil personas varadas en medio de grandes lodazales en Black Rock.
Entre las personas atrapadas en el desierto, se encuentra el saltillense Claudio Montoya y su esposa Brenda Galván, quienes ya han asistido en años anteriores al festival de Burning Man.
Lo que destaca a Burning Man de otros festivales, además de la tradición de quemar una escultura de un hombre gigante que le da su nombre, es que es un festival autogestivo, donde todos participantes ayudan a “crear” una ciudad temporal que existirá solo una semana durante el festival, para luego ser destruida también.
“Todos los participantes que vamos lo construimos. No es un festival tradicional donde hay escenarios y artistas como en Coachella o EDC, sino que los participantes tenemos que aportar algo para construir y destruir el festival y la ciudad temporal”, platicó Claudio para el portal Vanguardia.
El mexicano llegó al Burning Man el viernes 25 de agosto con intenciones de regresar este domingo 3 de septiembre. Sin embargo, como otros miles de asistentes, quedó atrapado en los lodos del desierto debido a las intensas e inusuales lluvias que se registraron en estos días.
De acuerdo con The New York Times, en el desierto cayeron 1.3 centímetros de lluvia, lo que impidió la entrada y salida de vehículos de la zona del festival en el desierto.
“El jueves en la madrugada hizo más frío. El viernes empezó a llover como a mediodía. Una lluvia no tan fuerte pero que siempre está y terminó como a las tres de la mañana. Con esa lluvia teníamos capas de barro de cinco o 10 centímetros. Caminabas y levantabas el barro con las botas. Pasaron a pesar el triple”, compartió Montoya.
Pánico provoca éxodo y muere una persona en Burning Man
Montoya platicó que debido a los lodazales que se formaron en el desierto, varias personas intentaron salir de la zona donde se realizaría el Burning Man, lo que dificultó aún más la salida de un vehículo.
Hasta el momento se ha registrado un fallecido en el festival, aunque no se han confirmado las causas de la muerte por parte de las autoridades, por lo que se desconoce si están relacionadas con el éxodo.
“Las personas dicen ‘no puedo salir de aquí’ entonces empieza una especie de pánico. Esto originó que muchos tomaran la decisión de salir y cuando lo hicieron echaron a perder las calles ya trazadas para una ciudad de 80 mil personas, imagínate”, señaló Montoya.
El mexicano comentó que finalmente logró salir de Black Rock para llegar hasta Reno, para volver a nuestro país este 5 de septiembre.
“Es indescriptible. Es algo que nos tocó vivir a todos los que fuimos y que disfrutamos. Al menos yo lo disfruté mucho. Ya estás ahí, tienes que disfrutarlo, ya ni modo. Tienes que ver también el lado positivo y seguir con el festival”, compartió.
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