México— Con la llegada del calor, es común encontrar en puestos callejeros vasos con fruta ya cortada, lista para su consumo. Este antojo fresco se ha convertido en un postre habitual para quienes pasean por el centro histórico de muchas ciudades. Sin embargo, esta práctica podría representar un riesgo para la salud si no se siguen medidas adecuadas de higiene y conservación.
Consumir fruta picada en la vía pública puede ser peligroso debido a la falta de refrigeración y condiciones sanitarias apropiadas.
Blanca García-Orea, una nutricionista conocida en Instagram como @blancanutri, ha explicado por qué es mejor que evitemos comprar estos alimentos ya cortados.
“Desde el momento en que abrimos el melón o la sandía, comienza la proliferación de microorganismos”, aseguró la nutricionista, quien remarcó que es un riesgo para la salud.
Es por ello que la profesional recomendó comprar la fruta entera y cortarla en casa, para evitar que esté expuesta a los microorganismos.
Suscríbete a nuestro canal de WhatsApp y recibe las últimas noticias directamente en tu celular
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en su informe de 2024, advierte que conservar fruta cortada a temperatura ambiente, aunque sea por poco tiempo, puede representar un riesgo, especialmente si no se refrigera de forma inmediata ni se consume en un periodo corto.
Según la AESAN, lo ideal es mantener la fruta a una temperatura menor a 25 °C durante no más de tres horas. Posteriormente, debe almacenarse de forma continua por debajo de los 5 °C, en un lugar ventilado y protegido de la luz solar. No seguir estas recomendaciones podría favorecer el desarrollo de patógenos.
El comportamiento microbiano también varía según el tipo de fruta. El estudio señala que frutas como melón, sandía, papaya y piña son más propensas a tolerar el crecimiento de bacterias. No obstante, la piña, debido a su bajo pH, es menos vulnerable a este tipo de contaminación. Aun así, almacenar cualquiera de estas frutas cortadas a temperatura ambiente representa un riesgo sanitario.
Te puede interesar: Temporada de calor también pega al precio de estas frutas
Principales riesgos del consumo de fruta picada en la calle:
- Contaminación bacteriana: Por manos, utensilios sucios o superficies sin desinfección.
- Salmonella: Esta bacteria se reproduce rápidamente a temperatura ambiente.
- Intoxicaciones alimentarias: Puede provocar enfermedades gastrointestinales.
- Pérdida de nutrientes: La fruta picada pierde propiedades con mayor rapidez que la fruta entera.

Recomendaciones para un consumo seguro:
- Escoger fruta fresca, firme y sin daños en la superficie.
- Preferir puestos que mantengan la fruta refrigerada.
- Comprar porciones pequeñas y consumirlas de inmediato.
- Lavar la fruta picada antes de ingerirla, aunque esté pelada.
- Si se va a guardar, mantenerla en un recipiente limpio y hermético, con papel húmedo para conservar frescura.
- Dar preferencia a establecimientos que cumplan con normas de higiene y control de temperatura.
Te puede interesar: San Miguel de Allende deja huella con la Feria Internacional del Libro
Consideraciones adicionales
La Comunidad de Madrid también sugiere evitar el consumo de fruta muy madura o con heridas visibles. Recomienda conservar la fruta cortada y jugos sin pasteurizar a menos de 4 °C, y no permitir que frutas como melón, sandía o papaya permanezcan a temperatura ambiente más de tres horas.
Además, se aconseja vigilar que los vendedores cuenten con sistemas adecuados para controlar el tiempo y la temperatura de exposición, así como consumir la fruta a la brevedad para evitar riesgos.
En temporada de calor, la fruta fresca sigue siendo una excelente opción nutricional, siempre y cuando se consuma con las debidas precauciones.
RC