Con una forma más rápida y barata de detectar infecciones, un nuevo tipo de prueba para detectar coronavirus, ayudaría a avanzar a la masificación de los análisis.
Esta primera prueba de antígeno anunciada el sábado por la FDA, es un poco menos precisa y sólo puede usarse en equipo especializado.
“Es demasiado pronto para decir”, dijo la investigadora de laboratorio Patricia Simner de la Universidad Johns Hopkins, al evaluar su impacto. “Ciertamente tiene el potencial de ayudar en la aplicación más generalizada de pruebas”.
La prueba de Quidel detecta nuevas infecciones pero en forma distinta.
Busca rastros de proteínas del virus, llamados antígenos. Esa misma técnica se utiliza en las pruebas rápidas para detectar gripe, faringitis estreptocócica y otras infecciones, las cuales se aplican en el hospital o en el consultorio médico.