Israel y Líbano, enemigos en guerra, han firmado un histórico acuerdo que delimita sus fronteras en el mar Mediterráneo, cosa que ha celebrado la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Ambos países vecinos están técnicamente en estado de guerra desde la fundación de Israel, en 1948, y sostenían una disputa sobre un campo de gas marino. Hezbolá había amenazado con atacar si Israel intentaba extraer gas antes del acuerdo.
El acuerdo delimita alrededor de 860 kilómetros cuadrados de mar frente a las costas de ambos países. Hasta ahora nadie ha podido explotar los recursos naturales del área debido al desacuerdo de cuál era el límite de cada país. Ahora ambos se beneficiarán económicamente del yacimiento.
La coordinadora para Líbano de Naciones Unidas, Joanna Wronecka, celebró el "logro histórico" que ha supuesto el acuerdo marítimo líbano-israelí y confía en que sirva para promover la estabilidad y la seguridad de la región.
"Este es un logro histórico", enfatizó Wronecka, quien ha destacado que dicho acuerdo no solo puede servir para reforzar la seguridad de la región, sino también un impulso económico para ambos países.
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