La primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinda Ardern, sorpresivamente anunció este jueves que presentará su renuncia dentro de unas semanas pues ya no tiene la energía para un mandato más ante la posibilidad de reelección en octubre.
En conferencia de prensa, Ardern dijo que su mandato terminaría el 7 de febrero, cuando espera que un nuevo primer ministro laborista preste juramento, aunque “dependiendo del proceso, eso podría ser antes”.
“Liderar un país es el trabajo más privilegiado que alguien pueda tener, pero también el más desafiante. No se puede ni se debe hacer a menos que uno tenga el tanque lleno, más un poco de reserva para esos desafíos no planificados e inesperados que pueden surgir. Ya no tengo suficiente en el tanque para hacerle justicia al trabajo”, agregó.
Ardern habló con franqueza sobre el costo que ha tenido el trabajo en su vida y reflexionó sobre las diversas crisis que ha enfrentado, como la pandemia y la masacre de Christchurch. Explicó que a finales de 2022 se tomó un tiempo para evaluar si tenía lo necesario para continuar y concluyó que era hora de hacerse a un lado.
Para algunos, la renuncia no fue sorpresiva, ya que su gobierno ha ido desplomándose en las encuestas, especialmente por la crisis de vivienda del país. Los posibles candidatos para reemplazarla incluyen al ministro de Policía y Educación, Chris Hipkins, y al ministro de Justicia, Kiri Allan.
Ardern se convirtió en primera ministra en 2017, a sus 37 años, convirtiéndose en la tercera primera ministra mujer de Nueva Zelandia y una de las líderes más jóvenes del mundo. En un año, dio a luz estando en el cargo, convirtiéndose en la segunda líder mundial en hacerlo.
Fue reelegida para un segundo mandato en 2020, impulsada por el enfoque estricto ante la pandemia de covid-19, separando familias y cerrando fronteras a todos los extranjeros durante casi dos años.
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