La Tesorería Municipal de León intensificó los procesos de control interno para evitar desfalcos y otros actos de corrupción como el detectado en las cuentas del impuesto predial en el cual las arcas municipales dejaron de recibir 8.3 millones de pesos.
Desde evitar el contacto entre el personal con los contribuyentes, hasta revisiones periódicas en los usuarios del sistema utilizado en la Tesorería, son parte de las modificaciones, explicó el titular de la dependencia Enrique Sosa Campos.
Estamos evitando que todo el personal tenga trato con el contribuyente solamente la gente de ventanilla y manteniendo un calendario de revisiones ahora muy estricto de todo el acto que realizamos y modificamos para que tengamos la certeza de lo que está pasando y los elementos que lo sostienen”, mencionó el encargado de las finanzas municipales.
En lo que se refiere a los cuatro funcionarios adicionales que pudieran estar relacionados con el desfalco millonario, Sosa Campos mencionó que uno de los empleados en cuestión dejó de asistir, por lo que se dio su baja por abandono de trabajo.
Aún y cuando seamos denunciados por una persona no establece culpabilidad, porque pareciera que hay mucha insistencia por los nombres, los nombres serán determinados y serán sentenciados por alguna autoridad judicial”, señaló el tesorero.
Dos exservidores públicos adscritos a la Tesorería presentan una demanda penal ante el área de Anticorrupción de la Fiscalía del Estado, mientras que los cuatro restantes son investigados internamente por la Contraloría Municipal.