Antonia Elías y Margarita Suárez fueron dos de los cientos de personas adultas mayores que padecen de discapacidad motriz y que en este primer día de vacunación anticovid-19 en la ciudad del calzado, tuvieron que hacer fila al igual que las más de 30 mil personas de la tercera edad que ya fueron vacunadas.
Ellas acudieron al centro de vacunación instalado en el interior del edificio de salud de la Universidad de Guanajuato, campus San Carlos.
Antonia llegó aproximadamente a las siete de la mañana y Margarita dos horas más tarde, y esperaron ocho y seis horas respectivamente para ser vacunadas.
Sin embargo, aunque pareciera un periodo corto a diferencia de aquellas personas que pernoctaron por más de 18 horas en espera de ser inoculados, ellas además de ser personas de más de 70 años, tienen una discapacidad motriz.
La zona metropolitana de la Ciudad de México (CDMX) y Estado de México (Edomex) procuraron filas alternas para las personas con discapacidad a fin de aligerar aún más el cansancio y la incomodidad que representa para ellas el estar limitadas en su movilidad.
“Imagínese tener que aguantarme del baño porque no había donde hacer; el sol, el no comer, el no poder pararme y moverme a una sombra, porque si no me ganaban el lugar”, dijo Antonia.
Para Margarita fue un poco menos complicado porque ella puede ponerse en pie, sostenida por una andadera que hace la labor de bastón y silla, no obstante reconoció que fueron horas complicadas que bien valieron la pena.
Y aunque todavía les falta la aplicación de una segunda dosis, salieron con un semblante de tranquilidad y entusiasmadas, porque ahora estarán más protegidas del coronavirus.
Estas dos mujeres tienen mucho en común: son personas adultas mayores, son personas con discapacidad, han tenido pérdidas a causa de la pandemia por la COVID-19, son leonesas y hoy fueron vacunadas.
MEJZ*