La edad en que los jóvenes deciden integrarse a las filas del crimen organizado cada vez es menor, llegando incluso a quienes no han llegado a la mayoría de edad.
De acuerdo con datos de Observatorio Ciudadano de León, cada vez es más frecuente que los detenidos por narcomenudeo sean menores de edad.
Rocío Naveja Torres, presidenta del organismo, refirió que las labores de los jóvenes van desde el ‘halconeo’ hasta la venta de droga que, en ocasiones, se traduce en consumo.
“Y en estas detenciones, vuelvo al narcomenudeo, qué edades tiene el grueso. Está disminuyendo la edad del que se está involucrando como jefe de grupo, como jefe de zona está disminuyendo la edad de las personas que tiran drogas y la edad del ‘halconcito’ pero más el que consume la droga”.
En entrevista, para hablar sobre el incremento en el número de carpetas de investigación por narcomenudeo en esta ciudad, Naveja Torres explicó que uno de los factores para que los jóvenes se inclinen por la criminalidad, es la facilidad para obtener recursos económicos.
Incluso refirió que el robo en sus diferentes modalidades se ha vuelto rentable frente a una actividad que se ha convertido en un tema aspiracional y que ofrece la posibilidad de salir de la pobreza sin mayor esfuerzo.
“Si tú ves un escenario de pobreza y empiezas a ver cómo se va moviendo el crimen organizado en tu colonia. Otro factor es que distribuir drogas se vuelve un tema aspiracional, ¿vas a durar cuatro años de vida? No me importa porque voy a durar cuatro años sin hambre, sin pobreza y obteniendo recursos con mayor facilidad”, explicó.
Tema de salud pública
Por otro lado, la presidenta del Observatorio Ciudadano de León hizo énfasis en que el aumento en la incidencia delictiva por venta de drogas, está directamente ligado con el incremento en la demanda de estupefacientes.
“Entra disputa del crimen organizado por un ‘pastel’ bastante atractivo que, si tú haces un análisis una de las hipótesis es que León y la zona del cuero calzado ya era un terreno fértil para el consumo de drogas por sus hábitos a los inhalantes”.
En ese sentido, fue enfática al resaltar que en todo el estado de Guanajuato no existe una política integral que aborde el asunto como un tema de salud pública y que tomen en cuenta a las organizaciones de la sociedad civil como parte de la estrategia gubernamental.
“Guanajuato no ha tenido un programa de prevención claro. Mientras no haya un eje rector que coordine todos estos esfuerzos como política pública, entendiendo el consumo de drogas como un problema de salud pública y lo atiendan, así como atendimos la pandemia, se está actuando parcialmente”, subrayó.
Datos proporcionados por el observatorio, refieren que en el año 2016, el consumo de drogas generaba 600 millones de pesos anuales para el crimen organizado.
MEJZ*