Un adulto de la tercera edad comparte un mantra a un grupo de niños que lo rodea: “Yo quiero, yo puedo”.
Es Antonio ‘La Tota’ Carbajal.



Su carrera como futbolista se resume en cinco copas mundiales o 18 años.
Pero su labor en favor de la niñez ha superado las tres décadas.
“Yo me siento feliz ayudando a estos chamacos que, desgraciadamente, a veces son dejados aquí. Se equivocaron, tomaron un camino equivocado porque se metieron a las drogas, pero aquí estaré hasta que Dios quiera, ayudando”.
Tiene más de 90 años, la tercera parte de su vida la ha dedicado a promover los buenos hábitos en el Centro de Rehabilitación ‘La Búsqueda’.
“Desde niño aprendí esto, y desde niño quise ser alguien en el futbol y, a Dios gracias, lo logré porque toda la vida es yo quiero, yo puedo. Hay que insistir”.
Un mural es testigo sin vida de que la suya todavía la dedica al prójimo.
“Mi plática es con los más groseros, con los más problemáticos. Esos con los que más platico y, poco a poco, los vamos metiendo al arco como vulgarmente se dice”.
Autoridades municipales reconocieron al ‘Cinco Copas’ justamente en el espacio al que ha dedicado prácticamente el doble de lo que dedicó al futbol.
MEJZ*