León, Guanajuato - Infractores viales tuvieron que convertirse en ‘viene viene’, lector de biblioteca y hasta ‘estudiante’ para saldar sus
multas de tránsito con
servicio comunitario.
En la Delegación Norte de Seguridad Pública llueven los infractores para permutar sus multas a cambio de
servicio comunitario; hasta este viernes al mediodía ya había 150 casos en proceso.
J. Rosario Macías Bernal, J. Jesús Hernández Mendoza, y Francisco Lozano, son tres de los infraccionados que este viernes decidieron pagar sus multas con
servicio comunitario, como lo permite el
Reglamento de Tránsito y Vialidad Municipal.
Talleres de Conciencia Vial y de lectura para mayores de 60

J. Rosario, de 62 años, habitualmente trabaja en como albañil, pero ahora tendrá que acordarse de sus
días de escuela, ya que como servicio comunitario deberá asistir a varios
talleres de conciencia vial.
Me cobraban mil 500 o algo así, y pues es casi lo que gano a la semana, es que en la construcción no se gana mucho (...) voy a venir a unas pláticas. Me la pusieron accesible”, relató.
Por su parte, J. Jesús Hernández, de 65 años, tuvo que recordar sus
días de escuela, porque dada su edad, le fue asignado como servicio en favor de la comunidad acudir a realizar cinco horas de lectura y resumen en una de las bibliotecas municipales.
Eligió leer la Biblia. Hacía muchos años que no tomaba un libro, y al estar en la biblioteca, recordó sus días de escuela, lo que asegura le hizo sentir muy bien y muy probablemente continúe leyendo.
La multa salía en mil 600 y feria, pero fueron dos multas en término de 10 minutos, las dos de mil 600, ya pagué una, fuero cinco horas de servicio en la biblioteca. Nos pusieron a leer (...) escogí la Biblia (...) se siente muy bien, fíjese, porque recuerda uno cuando estaba en la escuela”, compartió.
En ambos casos, los ciudadanos fueron multados por
exceso de velocidad mediante el
sistema de fotomulta. Aunque ambos llegaron molestos por la sanción, salieron beneficiados porque de que no tendrían un golpe económico.
Operativo Radar detectó que Francisco iba a 65 kilómetros por hora
Francisco Lozano, fue multado en en un punto del operativo radar, por excederse a 65 kilómetros por hora en un tramo de 60 kilómetros máximo, y profirió ser auxiliar de estacionamiento, o
‘viene viene’, como comúnmente se le conoce, en la
deportiva Tota Carbajal.
Me cobraban 890 pesos pero decidí mejor cambiarla por horas de servicio (...) es sencillo, como tienen muchas actividades, está bien, porque se puede uno acomodar en diferentes lugares que te pueda quedar cerca y donde puedas aprovechar el tiempo”, opinó.
Así como ellos, han sido decenas de personas las que día con día han llegado con varias fotomultas, y en casos extremos, con hasta 14 y 30 folios por pagar, según relató personal auxiliar de la delegación para el proceso de permuta.
MEJZ*