Por Luis Alberto Martínez / León, Guanajuato -Dicen que nadie nace sabiendo ser padre, y esto es verdad, al menos no más allá del instinto y el aprendizaje familiar, pero al hablar de crianza positiva ciertamente la mayoría de los padres y madres desconocen cómo llevarla a cabo, por eso en el Centro de Investigación y Promoción Educativa y Cultural (CIPEC), se desarrolló una Escuela para Padres.
La Escuela para Padres es un programa educativo dirigido a padres de los alumnos inscritos en el CIPEC que tiene una duración de cuatro años, y dividido en módulos de 10 u 11 clases de una hora cada 15 días, durante los cuales el padre o tutor, avanza desde los conceptos básicos de la persona y la crianza hasta técnicas concretas para conductas y momentos del desarrollo específicos así como de reflexión.
Esta es una iniciativa que en México ya tiene muchos años sobre todo en particulares que tenían esta inquietud formadores religiosos para poder hacer una herramienta que pudiera darle a los padres familia lugares de contención herramientas que definitivamente es valioso”.
María Lourdes Hernández Castañeda / Coordinadora del desarrollo humano del CIPEC

María Concepción Ciénega Gaona, o Cony como le dicen en la escuela, es mamá de Alison e Isaac, de 7 y 11 años respectivamente y en la escuela para padres ha encontrado un entorno propicio para mejorar la relación con sus hijos .
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“Yo los educaba basándome en tradiciones o en lo que nos enseñan nuestros papás o, a lo mejor, en consejos de amigos o simplemente por buscar el que ellos estén bien o, a lo mejor, con lo que ya traemos nosotros, el propio instinto de cuidados
“Yo fui criada, con castigos, golpes, regaños, con comparaciones y a lo mejor yo en algún momento lo llegué a hacer, no me da pena decirlo, sí llegué a frustrarme porque no encontraba la manera de cómo hacerlo”, recuerda.
Durante muchos años el CIPEC impartió cursos y talleres en materia de crianza sin embargo no se había integrado un plan enfocado en la formación de padres hasta hace muy poco tiempo.
En el primer nivel se abordan habilidades básicas de crianza maternaje o paternaje así como cuáles son las funciones del papá y de la mamá.
En el segundo nivel se abordan actividades específicas como mamá o papá así como lo que representa cada uno para sus hijos observación de estos y sus conductas.
Para el tercer nivel se aborda el plan de vida y carrera tanto personal como familiar aquí es donde se plantean los planes que los padres tienen para fomentar en sus hijos y ofrecer oportunidades que ellos no tuvieron, también se aborda la autoestima y comienza una reflexión intrapersonal.
Para el último nivel se abordan temas de mayor profundidad en cuanto a la reflexión de la propia persona y se trabaja en el autoconocimiento, introspección y motivaciones individuales.
Los hijos de Cony son las más contentos : “No me regaña… Me explica cómo hacerlo y ya no volverlo a hacer… mejor que me explique… hago travesuras porque no tengo que hacer… que sea como es”, manifiesta tímida Alison, sin dudarlo.

“Yo creo que como padres nadie nos enseña pero como seres humanos tenemos la capacidad de querer, de querer aprender, de ayudarnos aunque nadie nos enseña o querer ir más allá de (...) antes pensaba eso me tocó vivir ya es mi responsabilidad y yo los voy a criar como dios me dé a entender (...) ahora lo veo como una gran oportunidad de aprender, cada día buscar ser alguien diferente o aprender cosas diferentes”.
María Concepción Ciénega Gaona
La coordinadora del programa, Lourdes Hernández, resalta que la escuela para padres busca otorgar herramientas información y un proceso reflexivo que va a permitir a papá y a mamá tener más y mejores herramientas para trabajar.
“Han podido reflexionar acerca de su ser hijos porque hemos descubierto en la escuela para padres que lo único que tenemos para ser padres es haber sido hijos”, cuenta.
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El Centro de Investigación y Promoción Educativa y Cultural, es una escuela de iniciativa privada, altruista que busca incidir en el entorno social donde se ubica a través de la educación el arte y la cultura para elevar el techo aspiraciones de niños, jóvenes y ahora también de sus papás.
En León se ubica en la colonia Villas de San Juan, uno de los polígonos con mayor rezago socioeconómico educativo y cultural del municipio.
*RC