León, Guanajuato - Después de aproximadamente tres meses de permanecer bajo atención médica especializada, la pequeña Lupita, que nació con poco más de seis meses de gestación, fue dada de alta de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Gineco-Pediatría No. 48 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en León, y finalmente regresó a casa junto a su familia.
La bebé egresó con un peso de mil 790 gramos y sin complicaciones que impidieran su salida hospitalaria, luego de permanecer bajo vigilancia y tratamiento especializado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).
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El jefe del Departamento Clínico de la UCIN, Fernando Barbosa Aguilar, informó que la evolución de la menor permitió que pudiera continuar su recuperación fuera del hospital, después de enfrentar un nacimiento extremadamente prematuro.
Lupita nació con 27 semanas y pesó apenas 800 gramos
La historia de Lupita comenzó en junio de este año, cuando nació a las 27 semanas de gestación, con un peso de apenas 800 gramos. En condiciones normales, un parto debe durar alrededor de 40 semanas, lo que significa que a Lupita le faltaba más de una cuarta parte de su desarrollo en el vientre.
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La razón por la que Lupita nació de manera prematura, es que su madre, identificada como Mariana, de 20 años y originaria de Irapuato, fue diagnosticada con muerte encefálica.
El equipo médico logró mantener el embarazo por tres semanas más hasta concretar el nacimiento de la bebé y posteriormente se realizó el proceso de procuración de órganos y tejidos de Mariana.
De esta manera, mientras Lupita enfrentaba sus primeras semanas de vida en una incubadora y bajo vigilancia médica, la decisión de su familia de continuar con el proceso de donación convirtió la historia de su madre en una oportunidad de vida para cinco personas.
Por su parte, y debido a su condición de prematuridad, Lupita requirió atención especializada y permaneció hospitalizada desde su nacimiento.
En agosto, cuando cumplió dos meses de vida, el IMSS reportó que la menor había alcanzado aproximadamente 1.2 kilogramos y presentaba una evolución favorable. En ese momento, la familia esperaba que continuara ganando peso y pudiera dejar el apoyo de oxígeno.
Durante su estancia, Lupita fue atendida por un equipo multidisciplinario de la UMAE No. 48, con participación de diferentes servicios médicos, personal de enfermería y áreas de apoyo.
El IMSS destacó el uso de estudios y equipamiento especializado para dar seguimiento a la evolución de la recién nacida.
“Me deja un pedacito muy bonito de ella”
Para María, abuela de Lupita, el alta médica representa mucho más que el final de una hospitalización. Es también la posibilidad de llevar a casa a la hija de su amada Mariana.
“Me deja un pedacito muy bonito de ella”, afirmó
Durante la estancia hospitalaria, la abuela agradeció en distintas ocasiones la atención recibida por médicos, enfermeras, trabajadores sociales y demás personal que participó en el cuidado de la menor.