León, Guanajuato - Si hay una disciplina que ha sufrido de estigmatizaciones por los índices de sexualidad que puede llegar a contener, esa es precisamente el pole dance. Y es que la relación con las trabajadoras de un table dance, es lo que generalmente ve la sociedad para evitar su práctica aunque, como todo, tiene un mundo por conocer.
Las figuras, los combos y coreografías, han sido parte de la vida de Karla Ávila desde hace dos años, una chica de 24 años que batallaba con sus inseguridades físicas, pero que a través de la disciplina se ha llevado al límite, a superar miedos y mejorar su calidad de vida, todo de la mano de Reyna García, instructora desde hace cuatro.Te puede interesar: Promueve FIAC danza incluyente para personas con discapacidad



Nunca he sido de practicar algún deporte, porque no soy constante, me pasa que en el gimnasio se me hace muy aburrido o de rutina, y veía que el pole dance es muy dinámico, que se necesita mucha fuerza, así que eso me motivó y es algo que sí me gusta. Es un deporte con combinación de todo, hay movimientos de ballet, fuerza, flexibilidad y mezcla muchas cosas”.
Karla Ávila / Practicante de pole dance
Pole Studio, ubicado en el bulevar San Juan Bosco 1401 ha sido la casa de Karla y de decenas de chicas que se han atrevido a probar nuevas experiencias y tomar seguridad en sí mismas, pues la propia disciplina y la vestimenta con la que se practica resulta un verdadero reto cuando se tiene falta de confianza en sí mismas.
“En el bienestar físico he tenido muchos cambios, he tomado mucha masa muscular y siempre estuve muy flaquita, no es que haga muchas pesas, así que todo lo he ganado aquí. En lo emocional es donde más he visto el cambio, era muy insegura con mi cuerpo y una vez que estás aquí, te das cuenta de que el deporte involucra muchas cosas y te hace sentir bien cuando logras una figura o un combo, me ayuda mucho a ser muy estable en mi semana”, dijo.Y es ahí donde una buena capacitación influye en el desarrollo personal y físico de las alumnas, algo que busca continuamente y sin miramientos la instructora Reyna, quien describe al pole dance como una actividad completa y que se puede relacionar con la gimnasia, pues muchos movimientos se ven en ese deporte o incluso en el yoga.“Es una actividad variada, trabajas fuerza, flexibilidad y coordinación, siempre hay algo nuevo que aprender. Si ya te salió un truco, lo vuelves combo y vas sumando movimientos. Algunas personas lo ponen como gimnasio vertical, muchos movimientos son de gimnasio, de yoga, pero el reto ahora es verte en poca ropa, porque es la asociación al table dance y eso es un reto, nos sentimos incómodas, pero es una cosa bonita del pole porque vas tomando confianza”, aseguró García.

Los estereotipos: “no vayas a andar de teibolera”
Sin embargo, los prejuicios se han convertido en el principal enemigo del pole dance a nivel sociedad pues, aunque tiene relación y existen casos de trabajadoras de centros nocturnos, no todas las practicantes tienen el mismo camino, y por el contrario, encuentran en él un escape a sus emociones.
“Ha sido la mirada social, pero como disciplina te exige acondicionarte mucho. Hay ramas del pole como el sport, art y el exotic, este último es muy parecido a bailar, todo el esquema de sensualidad, hay tacones muy altos y utilizar tu cuerpo para estar en el pole, pero no por ser un baile sensual, quiere decir que no tendrás fuerza”, explicó Reyna, quien enseña también a trabajadoras nocturnas.En ese sentido, Reyna acepta tener casos de bailarinas exóticas que toman clases en su estudio y bajo su tutela, pero, contrario a lo que muchos pueden pensar y se lo han externado, a la hora de tomar clases no existe ninguna diferencia en el trato y mucho menos en el desempeño, pues se convierte en una disciplina que pone a prueba más allá del trabajo a cada una de ellas.“Hay chicas que ya trabajan en algunos table y su intención es aprender, debe reconocerse que es uno de los trabajos más viejos, pero reconocen que es una disciplina que implica tiempo, esfuerzo y quienes se dedican a eso, no lo habían previsto, el ejercicio te va retando a hacer otras cosas”, señaló.Es por eso que en el entorno social, el pole dance ha sido blanco de señalamientos que influyen en las emociones de quienes lo practican. Una situación clara es la de Karla, a quien familiares le pidieron que no llegara a pisar un centro nocturno para cobrar por practicar la disciplina.“No tanto, he escuchado de otras personas. Si acaso algún familiar me dijo que no me dedicara al ‘teibol’, pero mis papás me apoyaron cuando lo decidí, aunque yo sé que la gente lo tiene muy sexualizado y si vas al pole, piensan que vas a ser teibolera. Claro que las que están ahí sí tuvieron que tomar clases y se siguieron preparando, conozco casos de chicas que se dedican a eso, pero tuvieron clases, se ocupa mucho tiempo, dedicación, esfuerzo y fuerza física”, apuntó.


“En León hemos ido quitando estereotipos”: Reyna García
La creación de una Federación Mexicana de Pole ha influido directamente en la comunidad leonesa y a nivel nación en general, para que las críticas vayan desapareciendo sobre el deporte, pues existe una reglamentación para acudir a la Copa del Mundo que deja en claro que poca ropa no significa contenido sexual, sino “agarres seguros para practicarlo”.
Creo que sí ha evolucionado, hay un día que se hace el pole urbano y se demuestra que la práctica se puede hacer en cualquier lugar. Ha avanzado, en León ya se hace una competencia, ya hay Federación, Mundial y campeonatos, por lo tanto el pole tiene una gran variedad y la gente ya lo comienza a ubicar así, que te puedes sentir bien con un grupo aunque estés en poca ropa”.
Reyna García / Instructora
Desde un giro en bombero, que es prácticamente el movimiento que hacen los bomberos cuando se deslizan desde un segundo o tercer piso para una emergencia, hasta las figuras de espalda, se practican en Pole Studio por distintos cuerpos que superan cada batalla en específico, como pararse de cabeza en el caso de Karla Ávila.
“He notado que me ponen cosas más complicadas, me agregan una figura más, ese ha sido mi mayor logro y en poco tiempo he logrado hacer combos, que son varias figuras en unos minutitos, además de superar el miedo de estar de cabeza, eso no lo toleraba”, añadió Karla, cuyo deseo es convertirse en maestra y competir en la ciudad o región en un torneo formal.Desde 80 pesos por clase, Reyna García prepara chicas y chicos, porque también son parte de la disciplina, a través del pole dance y pole sport en su estudio, ahí donde ha visto crecer increíblemente a Karla a nivel físico, pero sobre todo a nivel emocional, dejando en claro que “el espacio es tan comunitario que nadie cuestiona nada, por el contrario se echan porras y chulean sus vestimentas”.“En mi estilo de vida me siento más activa, además me cambió el chip y quiero ser más buena en el pole, así que voy al gimnasio porque quiero estar más fuerte en el pole”, celebra Karla Ávila a dos años de haber ingresado a la disciplina que hoy por hoy la tienen en un gran momento emocional.Y es desde esa satisfacción de como supera figuras más complicadas o combos, que invita a mujeres y hombres a disfrutar de una disciplina que en definitiva se sale de lo tradicional, pero que te pone a prueba y un grande reto en el inicio del camino: vencer inseguridades y miedos. "Cuesta, pero vale la pena y lo puede presumir", concluye.Beneficios físicos:
Mejora la fuerza: El pole dance trabaja todos los grupos musculares del cuerpo.
Aumenta la flexibilidad: Los movimientos requieren una gran flexibilidad, lo que te ayudará a mejorar tus movimientos.Fortalece los huesos: Es un ejercicio de carga de peso, lo que ayuda a fortalecer los huesos.Mejora la resistencia cardiovascular: Te ayudará a mejorar tu resistencia cardiovascular.Promueve la pérdida de peso: Quema muchas calorías, lo que te puede ayudar a perder peso.Mejora la postura: Los movimientos te obligan a mantener una buena postura, lo que puede ayudarte a mejorar tu alineación.Beneficios mentales:
Aumenta la confianza en uno mismo: A medida que progreses, te sentirás más seguro de ti mismo.
Reduce el estrés: Es una forma de ejercicio muy liberadora que puede ayudarte a reducir el estrés y la ansiedad.Mejora el estado de ánimo: Libera endorfinas, que tienen un efecto positivo en el estado de ánimo.Aumenta la autoestima: Sentirse fuerte y capaz puede ayudarte a mejorar tu autoestima.Estimula la creatividad: Es una forma de expresión creativa que te permite explorar tu propio movimiento.Fomenta la comunidad: Pueden ser una excelente manera de conocer gente nueva y hacer amigos.Lee también: Protección Civil de Tlaxcala altera su logo y luce una mujer bailando ‘pole dance’
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